Estalla escándalo en Suecia por contratos militares con Arabia Saudita

Andrei Smirnov
La Voz de Rusia

En Suecia cobra fuerza un escándalo de armas, el que llevó a la presentación de la renuncia del Ministro de Defensa. El propio titular de la cartera, Sten Tolgfors declaró que, los medios de difusión habían contribuido a tal decisión, con sus acusaciones de colaboración con el “régimen dictatorial de Arabia Saudita”.

Mientras los periodistas siguen destapando la olla de las operaciones secretas, unos cuantos funcionarios han engrosado el listado de los que esperan “el sobre azul”.

En Suecia no están prohibidas las exportaciones de armas a Arabia Saudita. Sin embargo, la oposición de izquierdas subraya que, todos los acuerdos con Er-Riad fueron pactados a escondidas de la opinión pública. Y esta, después de los hechos de la “primavera árabe” no bendice en absoluto tales operaciones.

El objetivo del proyecto Simoom, según se informó, avaluado el millardos de coronas suecas, era el de ayudar a los saudíes a construir la primera fábrica de armas para la producción de sustancias explosivas y de cohetes antitanques. Sin embargo, el proyecto no llegó hasta la construcción de esa planta, en cambio comenzaron a aflorar pormenores de la transacción planificada.

Se esclareció que los gobiernos de Suecia y de Arabia Saudita habían firmado un tratado de cooperación ya en 2005. Y en 2007, la Agencia de Investigaciones de Defensa de Suecia pactó con Arabia Saudita otro acuerdo secreto más. Cuando a la cabeza del gobierno de Suecia había llegado un nuevo gobierno, de Frederick Reinfeldt, la situación en el Oriente Próximo había cambiado radicalmente, con la culminación de la “primavera árabe”.

El abastecimiento de armas a la “policía árabe” puso a Estocolmo en una situación delicada, disminuyendo la popularidad de la alianza gobernante dentro del país. Sin embargo, los saudíes amenazaron con que, Si Suecia se niega a la construcción de la fábrica no le comprarán radares por unos siete mil millones de dólares. Como resultado, Estocolmo decidió camuflar la operación. El Ministerio de Defensa firmó el acuerdo de la construcción de la fábrica en los arenales árabes, pero eliminó los vestigios de aquellas negociaciones. Empero, resultó que no todos, pues la oposición y los periodistas lograron hacerse de suficientes pruebas.

Sin embargo, la magnitud del escándalo suscita algunas interrogantes. Para Suecia, la producción y el comercio de armas constituyen un rubro tradicional de ingresos. En las leyes suecas no está consignada tampoco la proscripción de cooperar con Er Riad. Al mismo tiempo, es conocida la política de Suecia de neutralidad y de no adhesión a alianzas algunas. Esta carta justamente fue la que decidieron jugar los adversarios del actual gobierno conservador, considera Lev Voronkov, profesor del Centro de Investigaciones de Europa del Norte:

—El presente escándalo se debe a que, la acción del gobierno fue calificada por la opinión pública como un desvío de la tradicional política de no alianzas. Naturalmente que, ello provocó la reacción de parte de los partidos de izquierdas y de la oposición, los que se afanan de aprovecharse de la situación para acumular votos con miras a las parlamentarias venideras.

Valga destacar que, la opinión pública occidental considera a Arabia Saudita una dictadura de las más crueles del mundo. Allí rigen las leyes de la sharia y, está permitida la pena de muerte. Pero, al mismo tiempo, las capitales occidentales no ven en ello la violación de los derechos humanos, mientras que, por faltas menores castigaron a Muamar Gadafi y están dispuestos a hacer lo propio con Bashar Asad. Este fenómeno se explica muy simplemente, indica Maxim Gregoriev, presidente de la Fundación de Investigaciones de los problemas de la democracia.

—Arabia Saudita es un exportador de los principales de recursos energéticos. Un número bastante considerable de la elite política y económica de EEUU. Obtiene beneficios directos de cooperaciones de distinta naturaleza con los saudíes. Naturalmente que, está descartado, incluso el menor intento, de compeler a Arabia Saudita a que renuncie a su política de violación de los derechos humanos.

En Estocolmo, en tanto, destituyen a ministros claves. Es posible que a continuación venga el jefe del gobierno. No está descartada la llegada al poder de las izquierdas. ¿Se negarán ellos a armar al “gendarme del Oriente Próximo”? La mayoría de los analistas estima que no. Las consignas son buenas cuando se lucha por el poder. Pero, después de la victoria resulta muy difícil negarse a operaciones de venta de armas de miles de millones.

About these ads

Un pensamiento en “Estalla escándalo en Suecia por contratos militares con Arabia Saudita

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s