Cada lágrima enseña a los mortales una verdad
Platón-
Ariel Millahüel
Sleepwalkings
Escribir cada año un texto sobre el aniversario de los atentados en las torres gemelas es algo que jamás debería haber sucedido. Resulta frustrante comparar etapa con etapa y ver que todas las injusticias siguen recorriendo la senda de los Bibis, de los Baracks, de los Bush y de los Blair.
El artilugio del 9/11 les ha dado resultado a los tecnócratas disfrazados de césares del Siglo XXI, y no sólo han muerto personas inocentes en el atentado en cuestión, sino que día a día esta fecha se carga más y más números de víctimas.
En Medio Oriente aún siguen sufriendo el impacto de los boeings sobre el World Trade Center, siguen sufriendo el fuego que cae de los cielos; todavía siguen escuchando el sufrimiento de sus allegados.
La “Guerra Contra el Terrorismo” fue (y es) el Caballo de Troya de nuestra sociedad. Ha lavado los cerebros de miles de personas, no sólo norteamericanos, sino europeos, y latinoamericanos, que hoy en día forman filas y defienden las mentiras de Occidente sobre los peligros de Irán, Siria y el Líbano; los Irak, Afganistán y Yugoslavia contemporáneos.
Basta con que un simple film muestre a los Héroes Americanos (sic) luchando en escenarios bélicos hollywoodenses para convencer a la población promedio de que ellos son malos, y nosotros los buenos.
Pienso en cuestiones como qué estarían haciendo ahora mismo todas las personas que han muerto a manos del imperialismo; quizás estarían reunidos con sus familias, quizás volverían de trabajar, quizás jugarían con sus hijos; quizás el día de hoy hubiese sido el mejor de sus vidas…
Mientras me planteo tal situación, las grandes empresas a las que les compramos productos, y los políticos a los que votamos, pactan nuevas estrategias de invasión en naciones independientes, con buenas economías, y libres de culpa; entre los que realizan estos pactos, se encuentran varios “premios nobel de la paz”.
Gran parte del mundo se ha desvirtuado; mientras un grupo de personas corre detrás de los culpables de todos los males que vivimos, otros se nutren con capitalismo, le dan la espalda a las injusticias y se dan la espalda a ellos mismos y a su futuro. Ellos también son víctimas del 11 de Septiembre, pero de un 11 de Septiembre que ocurre cada día en sus mentes, y les impide ver del otro lado de la pared. Por cada día que evitan abrir los ojos, una bala se carga en algún arma de algún mercenario a sueldo asesinando a cualquiera que se cruce en su camino.
Es difícil vivir con tanta indignación, a veces uno siente que las atrocidades no terminan, sino que aumentan constantemente.Simplemente salga a dar un paseo por su ciudad, vea la diferencia entre las vidas de las personas que disfrutan de un día de sol en una plaza o patio de juegos, y luego voltee la vista hacia los niños que también están en esa plaza o patio de juegos, pero pidiendo dinero para poder comer, para poder compartir algo de felicidad junto a sus familias. Véalos, ellos también son víctimas del 11 de Septiembre.
Mantener el status quo les resulta cada vez más complicado a las familias más adineradas del mundo, esas mismas que planean guerras, asesinatos selectivos y conflictos de baja intensidad, por lo que apenas se preocupan porque sus actos sean vistos de buena o mala manera.
Simplemente se ha perdido el respeto por la vida, o lo poco que quedaba por ella.
Mañana nuevamente no saldrá el sol para millones de personas, mañana será otro día de despertar inmersos en disparos y explosiones sin sentido en sus vidas.
Niños que corren heridos, familias en la calle; y del otro lado del charco, sonrisas occidentales que tapan las manchas de sangre en sus rostros, su impunidad y otro año de mentiras.
Cuando salga a caminar y vea las diferencias cada vez más abismales de nuestra sociedad, cuando se pregunte cómo su nación se hizo tan pobre o tal violenta, recuerde que todos somos víctimas del 11 de Septiembre.
no cabe duda de que la gente despues de 11 años sigue creyendo de que fué un ataque terrorista cuando en realidad sabemos que todo fué un circo bien montado por parte de los illuminati
no se dejen engañar