La población de EEUU tiene otra razón para acusar a los servicios secretos de que tiene sometida a la sociedad bajo una vigilancia total.
Roman Mamónov
La Voz de Rusia
Los medios de comunicación publicaron un proyecto de ley gubernamental que autoriza el acceso de los servicios secretos a los datos de operaciones bancarias en EEUU. La Administración Obama explica que la medida contribuiría a combatir el terrorismo, pero los activistas de derechos humanos la califican como una forma de espionaje contra su propio pueblo.
La fuga informativa que provocó el escándalo tuvo lugar en la Secretaría del Tesoro de EEUU. Los periodistas consiguieron un borrador del proyecto gubernamental para autorizar el acceso de todos los servicios secretos a la información de las cuentas y operaciones bancarias de las organizaciones financieras de EEUU.
Los funcionarios de la Administración de EEUU argumentan que la medida permitiría controlar de manera más eficaz las actividades de los terroristas y delincuentes juntando diferentes bancos de datos. De acuerdo a la legislación vigente, todos los bancos y otras veinticinco mil compañías estadounidenses, como casinos, sistemas de pago, puestos para giros de dinero, etc., deben informar a FinCEN (Organización de Lucha contra los Delitos Financieros) de todas las operaciones sospechosas. Se trata, concretamente, de transferencias mayores de diez mil dólares y flujos sospechosos en las cuentas.






Un artículo para
Imagine a world where the government monitors everything you eat and drink, and makes sure you take all your pharmaceutical drugs by feeding you an edible microchip that transmits this compliance information remotely to authorities. Such a world is almost a reality, as a California-based biotechnology company is about to unveil an edible microchip tracking device in the UK that monitors patients’ compliance with prescribed drug regimes, and sends this information to family members and caretakers.
Mientras la tecnología sigue avanzando a un ritmo exponencial, nos encontraremos algún día viviendo en una “dictadura científica” en la que prácticamente todo lo que hacemos, decimos y pensamos es monitoreado y controlado por la tecnología? Para muchos de ustedes puede sonar como una afirmación natural, pero siga leyendo. Nuestro mundo está cambiando más rápido que nunca, y los científicos tienen planeadas algunas cosas absolutamente salvajes para nuestro futuro. Mientras usted lee esto, están desarrollando microchips febrilmente comestibles, sistemas biométricos de identificación, y ordenadores que leen la mente.