Una serie de documentos publicados por el Pentágono y la CIA arrojan luz sobre el interés de responsables de la Casa Blanca en el proyecto cinematográfico de Hollywood que dramatiza la operación de un comando estadounidense en el que murió Osama bin Laden.
Los documentos divulgados por Judicial Watch, un grupo conservador, bajo la ley de libertad de información y que fueron hechos públicos el martes, incluyen correos electrónicos entre altos responsables del Pentágono y la Casa Blanca discutiendo los esfuerzos para cooperar con la directora de cine Kathryn Bigelow y el guionista Mark Boal en la película sobre bin Laden.
La polémica estalló el año pasado cuando el columnista del New York Times Maureen Dowd escribió que la cinta podría estrenarse unas semanas antes de las elecciones presidenciales que tendrán lugar el 6 de noviembre.
Posteriormente se dijo que el estreno se produciría después de las elecciones, aunque los ‘trailers’ de la película ya fueron lanzados por Sony Pictures.
Críticos del presidente Barack Obama, incluyendo algunos republicanos destacados del Congreso, han citado la cooperación de la administración con los cineastas como parte de un supuesto plan de seguridad nacional diseñado para mejorar la imagen de Obama a medida que se acercan las elecciones. Obama ha negado rotundamente que la Casa Blanca filtrara información confidencial.






El Comité Público contra la Tortura en Israel (PCATI) ha publicado un documento sobre sus actividades para conseguir que el Servicio de Seguridad General (Shabak o GSS, por sus siglas en inglés) rinda cuentas sobre sus prácticas de tortura y malos tratos a los detenidos palestinos. En