Brandon Tuberville*
Activist Post
(Traducido por Arielev)
En otro ejemplo de lo que se llamó alguna vez teoría de conspiración, ahora es aceptado como ciencia convencional; se han lanzado oficialmente “microchips comestibles” para el consumo del público en general.
Curiosamente, sólo unos pocos años atrás, cualquier persona que hubiese mencionado una población con microchips implantables, o microchips ingeribles habría sido ridiculizado como paranoico y delirante. Ahora que la tecnología ha sido introducida, sin embargo, estas personas ya no son tan fáciles de descartar.
Por ejemplo, un reciente artículo publicado por The Telegraph, ” una nueva píldora ‘inteligente’ le dice a los pacientes cuando es debido consumir los medicamentos “, describe cómo un nuevo microchip de nano-tamaño está siendo desarrollado para el consumo masivo en forma de píldora. La píldora microchip será utilizada para monitorear los signos vitales del paciente, así como el metabolismo de los medicamentos prescritos por su médico. Este adelanto se anuncia con la llegada de pleno derecho de las aplicaciones de la nanotecnología en la medicina, y tiene implicaciones de amplio alcance.
La píldora misma se describe como no más que una “píldora de azúcar.” Sin embargo, contiene un “sensor” que “puede controlar cuando los medicamentos se toman, cuántas dosis deben ser administradas, mientras que al mismo tiempo, controla el ritmo cardíaco de un paciente y su temperatura corporal”, según lo descrito por Andrew Hough, de The Telegraph.