Ariel Millahüel
Sleepwalkings
Las naciones que están detrás de todo conflicto armado alrededor del mundo, no han querido quedarse afuera de la intervención militar (promovida por Francia) que se desarrolla en Malí, por lo que no han tardado en proporcionar ayuda para el país galo en lo que respecta a logística (EE.UU.) y aviones de guerra para realizar bombardeos (Gran Bretaña)
Siendo más específicos desde el lado estadounidense, lo que ha ofrecido la nación de Barack Obama para que la intervención en Malí sea satisfactoria, va desde “comunicación y transporte” hasta los tan famosos drones que han provocado muertes por todo el Medio Oriente.
De materializarse el apoyo, lo mencionado se sumaría a las más de 400 tropas francesas en tierra que ya se encuentran en el país, y a las 500 que llegaron desde Senegal y Níger, aparentes nexos de occidente en África; quizás una suerte de Qatar y Turquía continentales, salvando las diferencias económicas.
El apoyo llega justamente cuando surgen noticias de que Francia, supuestamente, ha desestimado el poderío de las fuerzas opositoras locales, admitiendo ahora que las mismas cuentan con armamento pesado, que son nada más y nada menos que las sobras armamentísticas (sic) del conflicto en Libia, el cual determinó la salida y posterior asesinato de Muamar el-Gadafi por parte de la OTAN y sus “tropas bis” que operaron durante un largo período en uno de los países que ostentaba una de las mejores situaciones económicas del continente.



