Nota: Las negritas (resaltados) son de sleepwalkings
Dos ciudadanos de la urbe brasileña de Campinas, en el estado de São Paulo, están hospitalizados bajo la sospecha de intoxicación por el bacilo Escherichia coli, que ya se ha llevado la vida de más de 40 personas en Alemania. Así lo ha comunicado el secretario de Sanidad del estado de São Paulo.
Ambos enfermos regresaron hace poco de Alemania, país donde se registró por primera vez la peligrosa infección intestinal. Según los médicos, los pacientes han pasado las pruebas necesarias y los resultados se conocerán en los próximos días.
El Ministerio de Sanidad de Brasil difundió una nota en la que pide a los que viajan a los países de Europa o a EE. UU. que se abstengan del consumo de verduras frescas y productos de origen animal. Según el Ministerio, en la etapa actual se excluye la posibilidad de que se produzca un brote de E.coli en Brasil.
La alarma sanitaria generada por una infección desconocida se registró por primera vez en el norte de Alemania. Los expertos supusieron que los portadores de las bacterias podrían ser pepinos procedentes de España, sin embargo no confirmaron con datos esta idea. Luego declararon que la fuente de la infección podría ser una granja en Baja Sajonia que suministra a los mercados del país soja u otros cereales, que se usan ampliamente como ingredientes de las ensaladas y los platos principales.
A principios de junio los especialistas del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) averiguaron que la causa de la enfermedad era la peligrosa bacteria E.coli.
Todavía se encuentra muy latente en nustras mentes y corazones la tragedia nuclear que ocurrió en Fukushima, Japón, y el desastre, tanto humanitario como económico, que ha dejado para la población nipona. Este hecho hasta hoy repercute en cada sector del mundo de diferentes formas y ha dejado un gran interrogante con respecto al tratamiento que se le da a las energías que vienen luego del petróleo de la elite. Vale destacar que este hecho, como otros tantos, tiene fines imperialistas que es necesario destacar.
