Un desarrollo siniestro: Arabia Saudí llega a las armas nucleares


Rodney Shakespeare
Press TV (Irán)
(Traducido por Arielev)

El presidente de EE.UU, Barack Obama, (izquierda) y el rey Abdullah de Arabia Saudita. (Foto de Archivo)

Hay un desarrollo siniestro. Se ha informado que Arabia Saudita – un estado feudal e inestable – está tratando de comprarle armas nucleares a Pakistán. Es casi seguro que los saudíes le pagan a Pakistán para fabricar una bomba nuclear hace treinta años. Ahora es el tiempo de recuperarla.

Ya es suficientemente malo que un expansionista perro paranoico de ataque – la entidad sionista de Israel – tenga entre doscientas y cuatrocientas armas nucleares que van desde pequeñas bombas de uranio hasta monstruosas bombas de hidrógeno con bombas de neutrones en el medio.

Israel es inestable – las manifestaciones a favor de la justicia social y económica y la reciente serie de auto-inmolaciones de desesperados ciudadanos israelíes son signos de fractura social – ¿y quiere un régimen inestable con bombas nucleares? Esto no es como si la entidad sionista quisiera estar en paz con sus vecinos. Está lejos de ello.

Al negarse a permitir la existencia de un Estado viable, democrático e independiente de Palestina, el Israel sionista (como resultado de la ‘primavera árabe’ en curso) estará cada vez más rodeado por naciones hostiles. La marcha de la historia no está a favor del Israel sionista y propone tratar de detener tal marcha mediante el uso de bombas atómicas.

La situación con respecto a Arabia Saudita es potencialmente más dañina. El régimen es arcaico, cleptómano y totalitario. No tiene cabida en el mundo moderno y los signos de decadencia son cada vez mayores. A pesar de la represión feroz, las fuerzas democráticas se están agitando, e incluso han llegado a la capital, Riad, donde los manifestantes, gritando consignas contra el régimen saudí, exigen la liberación de los miles de presos políticos, que incluyen a niños.

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Irán y el juego del terrorismo


Glenn Greenwald
Salon
(Traducido por Arielev)

Imagen del funeral de científico nuclear responsable de la planta nuclear de Natanz, Mostafa Ahmadi Roshan, en Irán. HispanTV.

En los pocos lugares que ayer se denunció como “terrorismo”a los asesinatos en curso de los científicos iraníes, hubo una reacción intensa contra la invocación de ese término.  Esto ocurre cada vez que “terrorismo” se aplica a los actos llevados a cabo por Israel, EE.UU. o sus aliados – en lugar de su uso tradicional: la violencia de musulmanes contra EE.UU. y sus aliados – porque acusan a Israel y / o EE.UU. del terrorismo que sigue siendo uno de los mayores tabúes políticos (aún cuando los actos en cuestión implican no sólo asesinatos, sino también explosiones que matan a numerosas víctimas, cuyas identidades no han sido conocidas de antemano). Pero el caso de estos asesinatos de científicos en particular pone de relieve el sinsentido y la manipulación de este término.

El argumento principal en contra de llamar a estos asesinatos de científicos como “terroristas” es que los asesinatos selectivos – a diferencia de los indiscriminados – no se pueden calificar. Después de que Andrew Sullivan escribió un post titulado “El terrorismo que apoyamos” y se preguntara retóricamente: “¿No son el grupo o nación, los responsables del asesinato de civiles en otro países terroristas?”, y luego por separado criticó al New York Times por no describir a estos asesinatos como terrorismo; muchos lectores se opusieron a la utilización de este término, debido a que un asesinato selectivo no puede ser terrorismo.

Del mismo modo, después de que señalé ayer que Kevin Drum había denunciado como “terrorismo” a una sugestión del blogger de derecha en 2007 sobre científicos asesinados de Irán y que se le preguntó si aún se aplica ese término a quienes lo están haciendo ahora, escribió un post (ya sea por coincidencia, por cuenta propia, o en respuesta) implicando fuertemente que esto es terrorismo.

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Libia: El caos provoca pánico global por los suministros de petróleo


Telegraph UK

La industria del petróleo de Libia es un caos – y no se sabe cuando va a terminar.

Un trabajador petrolero de Libia, trabaja en una refinería en el interior del complejo petrolero Brega. Foto: AP

Hombres armados han estado saqueando los equipos de las instalaciones petroleras, y  comandos británicos y alemanes han venido ejecutando incursiones secretas en el desierto para rescatar a trabajadores petroleros varados y expatriados; el personal portuario de Libia , por miedo de ser atrapado en la violenta represión de Muammar Gaddafi contra los manifestantes,  no se presentaron a trabajar, dejando a los petroleros vacías flotando en el mar Mediterráneo a la espera de carga de crudo.

Para las empresas mundiales del petróleo, el caos actual en Libia y en otros lugares en el Oriente Medio es una pesadilla. Nadie sabe si Gadafi o los rebeldes que se encuentran tratando de derrocarlo terminarán tomando el control de las grandes reservas de petróleo de África. Abundan los temores de que Libia podría convertirse en una nación fracturada con distintos grupos armados con decisiones sobre yacimientos ricos y remotos del desierto.

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