Ariel Millahüel
Sleepwalkings
De un momento a otro, las movilizaciones alrededor del mundo han “tomado el poder” de las calles; a pesar de sus disparidades evidentes (teniendo en cuenta los distintos contextos socio-políticos a los que se enfrentan y buscan modificar) cada una de ellas tienen en común dos accionares: La manipulación y la violencia desmedida.
Estas protestas sociales, con nombres distintos según la zona del mundo en la que ocurren (OWS, Occupy Together, Primavera Árabe, “Los Indignados”, etc,.etc) tienen como iniciativa demostrar que a través de movimientos populares se puede lograr un cambio político, social y económico; el problema no es el concepto, sino que, generalmente, los “líderes idealistas” de estos grupos son desconocidos para el 90% de las personas que se unen a la causa. Muy pocos saben que tales intelectuales son financiados por think thanks que tienen como objetivo reducir las libertades en occidente y apoderarse de Medio Oriente y sus riquezas, así como eliminar sin reparo alguno a los insurgentes (sic) de cada de zona de conflicto.
Mientras escribo este artículo, la violencia en varias de estas protestas está generando un efecto dominó en las políticas de cada nación partícipe:
COINTELPRO fue el acrónimo del FBI para “Programa de Contra Inteligencia”. COINTELPRO no sólo se infiltró en grupos domésticos en contra de la guerra y protestas por los derechos civiles, sino que también los ha creado. En 1968, los grupos más grandes, líderes de la ‘contracultura’, eran totalmente controlados por el FBI / CIA.
El artículo de cobertura dice que en el año 1998 algunos estudiantes universitarios, de la Universidad de Belgrado, que estaban descontentos con el régimen totalitario de Slobodan Milošević, decidieron que sería divertido derrocar al gobierno serbio. La persona más inteligente en la sala, Ivan Marovic, supuestamente había ideado una estrategia de base y luego fue a trabajar para la organización de protestas OTPOR!, que significa RESISTENCIA! en Inglés.