La trampa “Thuraya”: el uso de la tecnología celular en la guerra contra Libia


Iván Gutiérrez Núñez
Cubadebate

Modelo XT de celular Thuraya

En la agresión contra Libia, como sucedió en las guerras imperialistas contra Iraq y Afganistán, Washington y sus aliados trataron de imponer la superioridad tecnológica en función de sus objetivos de conquista. Antes del inicio de los ataques y para subvertir el orden interno de Libia, Occidente había estimulado la creación de grupos opositores e insurgentes con conocimientos sobre los servicios de Internet, la telefonía móvil y los canales de TV satelitales.

En el caso libio la telefonía móvil satelital desempeñó un rol importante en la etapa de la guerra, pues aunque sirvió básicamente para garantizar las comunicaciones OTAN-fuerzas insurgentes del Consejo Nacional de Transición (CNT), también fue empleada para los ataques aéreos de los aliados.

ncluso, de acuerdo a un breve análisis de los hechos asociados a la muerte del líder libio, Muammar al-Gaddafi, podría concluirse que el uso de un teléfono satelital marca “Thuraya” por parte del ex mandatario pudo haber facilitado su detección y posterior muerte a manos de la OTAN y fuerzas del CNT.

Telefonía “Thuraya”

Los equipos telefónicos empleados en Libia fueron fabricados por la empresa “Al Thuraya Satellite Communications Company”, con sede en Emiratos Árabes Unidos y se distribuyeron por los aliados entre las fuerzas insurgentes. Estos dispositivos dotados del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) permitieron a los rebeldes establecer coordenadas y ubicar blancos civiles y militares que ocasionaron incalculables pérdidas a las fuerzas leales a Gadafi.

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Se extiende la tumultuosa resaca de la primavera árabe


Gara.net
(20 de Noviembre del 2011)

GARA | TRÍPOLI

Saif al-Islam, segundo hijo de Muamar Gadafi llamado a ser su sucesor y reclamado por el Tribunal Penal Internacional de La Haya (TPI) acusado de «crímenes de guerra», fue capturado ayer por las nuevas autoridades libias cuando, según dijeron, trataba de abandonar Libia en dirección a Níger. Su detención desató el júbilo de los libios, que volvieron a tomar las calles de las principales ciudades para celebrar la noticia, y fue saludado también por EEUU y las potencias occidentales, que lo consideraron un paso hacia la «democratización» del país.

El primer ministro interino libio, Abdurrahim el-Keib, anunció formalmente la detención de Saif al-Islam, portavoz del régimen gadafista, y prometió que tendrá un «juicio justo». Para El-Keib, su captura supone la «coronación a los esfuerzos de nuestro pueblo» frente al gadafismo. Este hito, según El-Keib, permitirá «pasar página de la fase de la revolución y supone el inicio de la construcción de un estado de libertad, ley, justicia y transparencia».

«Aseguramos a los libios y al mundo entero que Saif al-Islam recibirá un juicio justo (…) bajo los procesos legales justos de los que nuestro pueblo se ha visto privado durante los últimos 40 años», proclamó en rueda de prensa desde Zintan, donde se encuentra detenido Saif al Islam.

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Rebeldes le piden a la OTAN que permanezca en Libia hasta 2012


Patrick Henningsen
Infowars.com
(Traducido por Arielev)

Parece que los rebeldes apoyados por Estados Unidos en Libia no llegan a tener el estómago suficiente para lograr el cambio de régimen que sus jefes en Washington DC y Londres desean.

El nuevo gobierno del oeste al estilo Vichy en Libia, también conocido como el “Consejo Nacional de Transición” (CNT) ha pedido a la OTAN que permanezca allí hasta el año 2012, esto supuestamente para” frenar el escape de los leales a Gaddafi”.

Es más probable, sin embargo, que los rebeldes lo hagan por temor a represalias de los miles de libios inocentes que han sido mutilados, violados y cuyos familiares han sido asesinados en nombre de la liberación de la OTAN en Libia. La lista de atrocidades hechas en su nombre parece no tener fin, con nuevos informes de las fosas comunes de Rebeldes y las ejecuciones que ocurren todos los días .

Por supuesto, nada define mejor la naturaleza bárbara del CNT que la brutal ejecución de Muammar Gaddafi, golpeado y muerto a tiros, junto con los miembros de su familia en Sirte el jueves. Sí, éstos son los animales violentos que el presidente de EE.UU. Barack Obama, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el primer ministro británico, David Cameron, han apoyado y luchado su lado en la guerra de las riquezas de Libia.

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Ningún apoyo al Consejo Nacional de Transición; ninguna confianza en la OTAN


Rebelión.org
Roberto Mérida Fernández

Bandera de la Liga Árabe. Wikipedia

A finales de Agosto, la situación militar daba un vuelco en Libia, con las tropas de milicianos rebeldes avanzando por el sur, desde el desierto hasta Trípoli.

Es innegable el carácter popular de esta revuelta, al margen de las pretensiones de controlarla y desviarla, por parte del imperialismo.

Desde los primeros días de las protestas, masas de manifestantes desarmados llenaron las calles de Trípoli y las principales ciudades del país, exigiendo la ruptura democrática y la caída del gobierno. Éste, temeroso de los precedentes de Egipto y Túnez, ordena al ejército disparar contra la población, provocando la deserción de un sector.

Ante la necesidad de defenderse, las masas se levantaron, tomando armas de los cuarteles, con ayuda de los sectores desertores del ejército, y defenestran a la autoridad local, tomando el control en más de 3 cuartas partes del país, constituyendo milicias, o guardias urbanas, y estableciendo en su lugar, en algunos sitios, Comités Populares.

A su vez, varias tribus del Este y del Oeste, terminan por sumarse en masa a la revuelta, y los enfrentamientos se extienden durante días a la capital, Trípoli. En el momento álgido de la revuelta, el régimen, no llega a controlar más de un tercio de la capital, y algunos bastiones de fieles, como Sirte.

Pero el hábil repliegue de tropas, y la superioridad económica y militar facilitada por años de colaboracionismo con Occidente, junto con la importación de armamento de última generación por puente aéreo desde Argelia y Siria, y de un ejército de mercenarios extranjeros, desde los países del sur, le permiten ir ganando terreno, afianzando su control sobre la capital y numerosas ciudades del centro y Oeste del País, avanzando luego, hacia el Este. Rápidamente, la rebelión se territorializa, y Bengazi es constituida como capital de la revuelta.

Esta revolución representa, por tanto, un paso más en la dinámica de la Primavera Árabe, ya que, desde sus primeros días, planteó el problema de la insurrección popular armada.

Ahora, el imperialismo y la burguesía desplazada del régimen, tratan de arrebatar a las masas los frutos de esta revuelta.

El gobierno del CNT es un gobierno formado, principalmente, por sectores de la antigua burguesía desplazada por el régimen, así como por excrecencias del régimen de Gaddâfî. Desde el comienzo han contraído acuerdos comerciales con el sector intervencionista de la OTAN, a cambio de su ayuda militar en forma de bombardeos aéreos. Es un gobierno continuista, que no se diferencia en nada de las nuevas Juntas Militares y Gobiernos Provisionales de Egipto y Túnez, compuestas por destacados miembros del anterior régimen, que colaboran con la burguesía imperialista extranjera.

La intromisión de la OTAN, representa, pues, un peligro para el desarrollo autónomo de un proceso revolucionario.

Es un gobierno que cuenta con el apoyo abierto del sector intervencionista de la OTAN que ve, como imparable, la caída de Gaddâfî, y aspira a un reparto más favorable de los beneficios en las exportaciones petroleras, y que ha prometido mantener el ritmo en las exportaciones petroleras, y las inversiones de multinacionales extranjeras. Es un gobierno que, desde el principio, ha comenzado a crear una enorme distancia con los intereses populares, al dar cobertura a la intromisión de la OTAN en el desarrollo de la guerra y los asuntos del país.

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Las imágenes de la toma de Trípoli, una falsificación mediática


RT
(Artículo del 26 de Agosto del 2011)

Las imágenes de los rebeldes libios que supuestamente tomaron la capital del país han recorrido todo el mundo. Sin embargo, posteriormente han surgido dudas al respecto, ya que varios periodistas comenzaron a asegurar que se trata de grabaciones falsas.

“Había que mostrar a las masas de rebeldes. Para eso construyeron decorados en Qatar dos semanas antes. Nosotros teníamos esa información, sabíamos que habían construido decorados de la Plaza Verde en Trípoli. Contrataron actores profesionales. Omar Jali interpretó increíblemente bien el papel del hijo de Gaddafi, Seif el Islam. Todo el mundo vio como los rebeldes detenían al hijo del coronel”, cuenta Marat Musin, miembro del Comité de Solidaridad con los pueblos de Siria y Libia.

Estado general del conflicto a 27 de agosto. Referencias: En verde, zonas bajo el control de Gadafi. En marrón oscuro, zona bajo el control de los rebeldes. En marrón claro, se registran combates; situación incierta. Obtenido de Wikipedia.

La noche siguiente, el propio Seif el Islam apareció sano y salvo ante los periodistas extranjeros para desmentir la información sobre su arresto. “La OTAN y Occidente poseen altas tecnologías. Interrumpieron nuestra comunicación, mandaron mensajes al pueblo libio mediante las redes libias, cortaron la emisión de nuestros programas, emprendieron una guerra electrónica para generar caos y miedo en Libia”, dijo.

Pero ya era tarde para dar explicaciones y las ventajas que sacaron los rebeldes quedaron al descubierto. El Consejo Nacional de Transición (CNT) libio reconoció luego que la noticia falsa de la detención de Seif al Islam facilitó el avance rebelde en Trípoli. Según el primer ministro del CNT, Mahmoud Jibril, desde la aparición de dicha información 11 países reconocieron al Consejo como representante legítimo de Libia.

Por otro lado, el régimen de Gaddafi también tiene sus trucos para no decir toda la verdad. Según sus seguidores, el coronel nunca abandonó Trípoli. Pero, cuando los rebeldes tomaron el complejo residencial y militar de Bab el Aziziya, ubicado en el centro de Trípoli, no hallaron ni un rastro de su inquilino.

“Vivimos en tiempos en los que a muchos no les cuesta nada falsificar la información. Por eso cada uno tiene que pensar con su propia cabeza y aprender a discernir. Hoy día es imposible creer en lo que ves. Internet se ha convertido en una parte importante de los conflictos bélicos. La guerra informativa va acompañada de la guerra real”, comenta Iván Zasurski, profesor de la Universidad Estatal de Moscú.

Durante la agresión georgiana sobre Osetia del Sur en el año 2008, Rusia se convirtió en objetivo de una serie de mentiras. Los tanques georgianos fueron mostrados por los medios de comunicación occidentales como si fueran carros rusos. En la cadena CNN aparecieron imágenes de las destrucciones que provocó Georgia en Osetia del Sur como si las hubiera causado Rusia en la ciudad de Gori. Una vez más el espectador fue víctima de un engaño.

Los medios que siguen sólo una parte del conflicto no reflejan la realidad bélica. Esta es la opinión del José Gabilondo, profesor de derecho de la Universidad Internacional de Florida, que además afirma que los periodistas pierden la objetividad cuando participan en la creación de una realidad paralela. “Vimos una intensificación de la mediatización de la guerra durante la operación Tormenta del Desierto. A partir de ese momento uno se da cuenta que se ha perdido la frontera entre lo mediático y lo real”, comenta.

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