Tino Burgos
Viento Sur
El año 2012 se despidió en Pakistán con varios atentados relacionados con la guerra sectaria que enfrenta a la comunidad chiita con la sunnita. Un hecho que cada vez ocupa menos espacio en los noticieros internacionales debido a su continua repetición.
Sin embargo, en los últimos meses se está produciendo una verdadera escalada de violencia que amenaza con desbordar el escaso nivel de contención que despliega el estado.
En lo que va de año los atentados han sido continuos alcanzando en ocasiones una gravedad preocupante. Así, el pasado mes de enero se produjo un atentado mortífero en la ciudad de Quetta, capital de Baluchistán, y otro con fuerte impacto en Mingora, en el valle del Swat, en territorio pastún.
La pasada semana acabó con otro brutal atentado en Quetta que dejó nuevamente más de cien muertes. En la mayoría de las ocasiones, el objetivo de los atentados es la comunidad chiita que está sometida a una fuerte presión por parte de los grupos militantes de inspiración sunnita.
La organización Human Rights Watch ha señalado que la población chiita sufre en Pakistán un verdadero estado de sitio que impide que los individuos pertenecientes a la misma puedan desarrollar su vida cotidiana sin temor a verse implicados en cualquier incidente relacionado con la violencia que sacude a la convivencia entre ambos grupos en el país.
Desencuentros EEUU- Pakistán: La Casa Blanca anunció que había congelado unos 800 millones de dólares de ayuda militar a Pakistán, (lo que representa un tercio de los 2.000 millones de dólares que Estados Unidos le entrega anualmente ) y una parte de esta suma sirve para financiar el despliegue de más de 100.000 soldados en el noroeste, en la frontera con Afganistán (donde el ejército paquistaní que se sumó desde fines de 2001 a ” la guerra contra el terrorismo” de EEUU, combate a los rebeldes talibanes aliados de Al Qaida), lo que en realidad es uno más de los desencuentro entre los dos países, desde el asesinato mediático de Osama Bin Laden en Abbottabad (norte de Pakistán) el 2 de mayo pasado.