Agustín Morán
CAES
Con motivo del Consejo Europeo que se celebrará en Bruselas el 14 y 15 de marzo de 2013, numerosas organizaciones, colectivos y “mareas” convocamos bajo el lema de “La Europa de las personas contra la UE de los Mercados” una semana de movilizaciones del 11 al 17 de Marzo de 2013.
La pertenencia de España a la Europa del Euro está en la raíz de todas las políticas especulativas, privatizadoras y precarizadoras que cuestionan los derechos económicos, sociales y culturales de los trabajadores y los pueblos de España.
La Unión Europea se construye, desde 1986, por el Acta única que establece como objetivo el Mercado único Europeo. El Tratado de Maastricht, en 1992, impone la unidad monetaria -el euro- como necesidad del Mercado Único y constituye, a partir de 2001 la moneda única en el verdadero protagonista de la Europa de Capital. Si fracasa el euro, fracasa la Unión Europea.
El establecimiento del 3% del PIB como límite del Déficit Público de los Estados Miembros supone, desde el Tratado de la Unión Europea de 1992, una cesión de soberanía de cada país a favor del Banco Central Europeo (BCE), lo que supone renunciar voluntariamente a establecer las políticas económicas y sociales adecuadas a sus necesidades.
Este marco, aceptado por la derecha y por la izquierda hace imposible, en el contexto de economías abiertas al libre comercio cualquier política keynesiana. El resultado es una política económica que utiliza, tanto el auge como la crisis para aumentar la explotación, y el desmantelamiento de la protección social.





Durante mucho tiempo, la mayoría de los analistas creían que si alguien abandonase el euro, sería una nación débil, como Grecia o Portugal. Pero la verdad es que las naciones con problemas financieros como Grecia y Portugal no quieren dejarlo. Los líderes de esas naciones entienden que si dejan el Euro sus economías se derrumbarán por completo y nadie estará allí para rescatarlos. Y en este punto realmente no hay un mecanismo formal que permita a otros miembros de la eurozona sacar del Euro a las naciones con problemas financieros como Grecia o Portugal.
Una de la sociedades más secretas del mundo comienza a salir del armario parpadeando y aturdida ante la inclemente luz del día, como un vampiro que, al amanecer, hubiera decidido repentinamente abandonar de una vez por todas su fría y húmeda cripta.