Ariel Millahüel
Sleepwalkings
Para naciones como Estados Unidos, Inglaterra o Francia, el proyecto de Eurasia significa una completa amenaza que ataca directamente a su planes expansionistas en zonas que consideran fundamentales para mantener de pie a sus economías en un futuro no muy lejano, del cual se puede esperar una posible escasez controlada de las reservas mundiales de petróleo [1]. Al tener tal hecho en cuenta, el actual conflicto con Irán (que viene siendo planeado hace varias décadas) o las tensiones constantes con Rusia dejan de ser un tema aislado. Es por eso mismo también que navegamos constantemente en los mares de una III Guerra Mundial, posiblemente nuclear.
Esta posición beligerante tomada por los sectores pro-bélicos del mundo es sumamente arriesgada, pero la consideran como un riesgo a tomar si es que desean mantener su hegemonía en varios sectores económicos y armamentísticos del mundo. Hoy en día Estados Unidos mantiene cierto nivel de estabilidad gracias al complejo militar-industrial y su activa participación en el mercado del armamento (esta nación es la principal distribuidora de armas); imagínese lo que ocurriría si norteamérica pierde esta posición a manos de Rusia, la situación monetaria en el país del Tío Sam sería altamente negativa.
De materializarse una unión económica, política y social entre Irán, Rusia, India y China al 100%, grandes empresas petroleras de occidente perderían su actual nivel de influencia, el sector de las exportaciones de esta zona se vería altamente afectado al perder clientes en todo Asia, y no se olvide de las importaciones para mantener la constante oferta y demanda de las familias de clase media en este sector del mundo.
