La población de EEUU tiene otra razón para acusar a los servicios secretos de que tiene sometida a la sociedad bajo una vigilancia total.
Roman Mamónov
La Voz de Rusia
Los medios de comunicación publicaron un proyecto de ley gubernamental que autoriza el acceso de los servicios secretos a los datos de operaciones bancarias en EEUU. La Administración Obama explica que la medida contribuiría a combatir el terrorismo, pero los activistas de derechos humanos la califican como una forma de espionaje contra su propio pueblo.
La fuga informativa que provocó el escándalo tuvo lugar en la Secretaría del Tesoro de EEUU. Los periodistas consiguieron un borrador del proyecto gubernamental para autorizar el acceso de todos los servicios secretos a la información de las cuentas y operaciones bancarias de las organizaciones financieras de EEUU.
Los funcionarios de la Administración de EEUU argumentan que la medida permitiría controlar de manera más eficaz las actividades de los terroristas y delincuentes juntando diferentes bancos de datos. De acuerdo a la legislación vigente, todos los bancos y otras veinticinco mil compañías estadounidenses, como casinos, sistemas de pago, puestos para giros de dinero, etc., deben informar a FinCEN (Organización de Lucha contra los Delitos Financieros) de todas las operaciones sospechosas. Se trata, concretamente, de transferencias mayores de diez mil dólares y flujos sospechosos en las cuentas.




11 de septiembre marcó un punto de inflexión en nuestra historia reciente. ¿Dónde estaba la mañana del 11 de septiembre de 2001, cuando los aviones se estrellaron contra las torres del World Trade Center?