Un alegre Muamar el Gadafi hizo el sábado su primera aparición en televisión en cinco días mientras sus tropas combatían a los rebeldes en el frente oriental de la guerra civil libia.

Reuters
Al tiempo que los combates se intensificaban en el único frente activo, un buque de la Cruz Roja con suministros médicos atracó en la asediada ciudad de Misrata, escenario de duros enfrentamientos urbanos y donde se dice que la situación es desesperada.
Las fuerzas gubernamentales bombardearon los límites occidentales de Ajdabiya, el lugar desde el que rebeldes lanzan sus ataques hacia el puerto petrolero de Brega.
Un corresponsal de Reuters escuchó impactos de artillería y disparos de ametralladora durante una media hora proveniente del límite occidental del pueblo, puerta de entrada al bastión rebelde de Bengasi, a 150 kilómetros al noreste.
El canal Al Yazira dijo que las fuerzas de Gadafi habían entrado en Ajdabiya.
Un Gadafi sonriente levantó sus puños al aire en un extasiado recibimiento en un colegio en Trípoli, en el que las mujeres ulularon y los alumnos cantaron lemas antioccidentales. Una mujer lloró de emoción al paso del líder libio.
Gadafi, que llevaba su tradicional túnica marrón y gafas de sol, había aparecido por última vez en televisión el 4 de abril. Con aspecto confiado y relajado, parecía confirmar la impresión entre los analistas de que ha logrado salir de un periodo de parálisis y se prepara para una guerra larga.

