Sanciones: asesinatos masivos por medios diplomáticos


Soraya Sepahpour-Ulrich
Information Clearing House
(Traducido para Rebelión por Germán Leyens)

Nube de hongo sobre Nagasaki producida por la bomba atómica. Tomada desde un B-29 a una altura de 18 km. Wikipedia.

En 1945, EE.UU. lanzó dos bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki matando instantáneamente a 120.000 civiles. La cifra total de víctimas mortales de los horrendos bombardeos se ha calculado, a la baja, en mucho más de 200.000 personas.

Hasta nuestros días, el mundo sigue espantado y horrorizado por las imágenes visuales que registraron la muerte y destrucción causadas por las bombas. El impacto negativo llevó a EE.UU. a utilizar un arma diferente de asesinato masivo: las sanciones.

A diferencia del espanto y el horror causados por las bombas atómicas lanzadas en Japón, el mundo no se estremeció con las imágenes de los 500.000 niños iraquíes cuyas vidas fueron aniquiladas por las sanciones. EE.UU. que no solo se ha enorgullecido del asesinato masivo de niños inocentes sino, alentado por el silencio y la aceptación de su arma preferida, ha vuelto el arma de asesinato masivo de la diplomacia contra otro país, Irán.

Ha habido poca resistencia a las sanciones en la falsa creencia de que son un instrumento de la diplomacia y preferibles a la guerra. La puesta en práctica de esa idea ha sido una importante victoria de la diplomacia estadounidense.

Pero la realidad es diferente. Las sanciones matan indiscriminadamente –son más letales que “Fat Man” y “Little Boy”, las dos bombas atómicas que costaron la vida a más de 200.000 personas-. En el caso de Irak, las Naciones Unidas estimaron que murieron 1.700.000 civiles iraquíes como resultado de las sanciones. 1,5 millones de víctimas más que por las horribles bombas atómicas lanzadas sobre Japón. La hora de gloria de la diplomacia.

Los asesinatos continuaron a pesar de que Denis Halliday, exsecretario general adjunto de las Naciones Unidas, y muchos otros altos funcionarios renunciaron a sus puestos en señal de protesta contra las sanciones, diciendo: “La política de sanciones económicas está en bancarrota total. Estamos destruyendo toda una sociedad. Es así de simple y aterrador”.  En 1999, setenta miembros del Congreso apelaron al presidente Clinton para que levantara las sanciones y terminara con lo que calificaron de “infanticidio enmascarado de política”. Pero EE.UU. siguió dirigiendo su danza de la muerte diplomática.

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En la sombra de Hiroshima


Noam Chomsky
La Jornada 

Sangyo Shorei Kan, comunidad de Hiroshima, después del ataque nuclear.Foto Ap

El 6 de agosto, aniversario de Hiroshima, debería ser un día de reflexión sombría, no sólo acerca de los sucesos terribles de esa fecha en 1945, sino también sobre lo que revelaron: que los seres humanos, en su dedicada búsqueda de medios para aumentar su capacidad de destrucción, finalmente habían logrado encontrar una forma de acercarse al límite final.

Los actos en memoria de ese día tienen un significado especial este año. Tienen lugar poco antes del 50 aniversario del momento más peligroso en la historia humana, en palabras de Arthur M. Schlesinger Jr, historiador y asesor de John F. Kennedy, al referirse a la crisis de los misiles cubanos.

Graham Allison escribe en la edición actual de Foreign Affairs que Kennedy ordenó acciones que él sabía aumentarían el riesgo no sólo de una guerra convencional, sino también de un enfrentamiento nuclear, con una probabilidad que él creía de quizá 50 por ciento, cálculo que Allison considera realista.

Kennedy declaró una alerta nuclear de alto nivel que autorizaba a aviones de la OTAN, tripulados por pilotos turcos (u otros), a despegar, volar a Moscú y dejar caer una bomba. Nadie estuvo más asombrado por el descubrimiento de los misiles en Cuba que los hombres encargados de misiles similares que Estados Unidos había emplazado clandestinamente en Okinawa seis meses antes, seguramente apuntados hacia China, en momentos de creciente tensión.

Kennedy llevó al presidente soviético Nikita Krushov hasta el borde mismo de la guerra nuclear y él se asomó desde el borde y no tuvo estómago para eso, según el general David Burchinal, en ese entonces alto oficial del personal de planeación del Pentágono.

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Tokio está a un paso de convertirse en un lugar inhabitable


Arielev
Sleepwalkings.wordpress.com

Niveles de radiación en Fukushima detectados por la NNSA el 22 de marzo de 2011. Wikipedia

Ya ha pasado un tiempo sustancial desde el desastre nuclear ocurrido en Fukushima Daiichi y, a pesar de esto, los males no dejan de golpear a los ciudadanos nipones en materia de salud, sociedad e infraestructura.

La preocupación en este sector del planeta (que también resulta serlo para toda la población mundial de una forma u otra) está arraigado a lo que radiación se refiere, ya que son varias las víctimas que se está cobrando un hecho que perdurará cientos de años en la memoria de todos, pero también en la salud de varios seres humanos.

Hasta hace no mucho tiempo atrás, los “expertos” afirmaban en casi todos los medios de comunicación que ningún tipo de inconveniente “aparecería” luego de el accidente nuclear ocurrido. Más de una persona se habrá dado cuenta de que esto no era más que una estrategia para mantener a la población promedio en un  nivel de preocupación manejable para el gobierno japonés, con el fin de no tener que experimentar revueltas sociales y un caos provocado por la desesperación e indignación de las personas para con la inoperancia de sus gobernantes.

Este intento por ocultar la mentira no duró lo que esperaban ni mucho menos, ya todos sabemos que la radiación que experimentan en algunas zonas de Japón es equivalente a la explosión de una bomba de Hiroshima por día; provocando así varias afecciones en los ciudadanos asiáticos, así como en los alimentos y, por ende, afectando de una manera bastante importante a la exportación y economía del país.

Los niveles altos de cesio-137, que literalmente vuelan con el viento, ingresan directamente al cuerpo de cada persona provocando serios inconvenientes en músculos y huesos. Si se tiene en cuenta que una mínima cantidad de este puede ser altamente tóxico, no es necesario explicar lo que ocurre dentro del cuerpo de cada ser humano que ingiere altas dósis diaras de este isótopo radiactivo.

Otro elemento tóxico que vuela sobre los cielos japoneses es el estroncio, este, como el cesio-137, genera graves complicaciones en los huesos al ser ingerido; tal es el punto de peligrosidad, que genera altas deficiencias óseas con un punto final en el cáncer de huesos, una afección irreversible y muy dolorosa para quienes la sufren. Helen Caldicott, en un artículo de opinión para The Guardian, dijo lo siguiente:

La radiación interna, por otra parte, emana de los elementos radiactivos que entran al cuerpo por inhalación, ingestión o absorción de la piel. Los Radionúclidos más peligrosos, como el yodo-131, cesio 137 y otros isótopos, en la actualidad, están siendo liberados por mar y aire alrededor de la bioconcentración de Fukushima  en cada eslabón de varias cadenas alimenticias (por ejemplo en algas, crustáceos, peces pequeños, peces más grandes, entonces en los seres humanos; o en el suelo, en hierbas, en vacas, carne y leche, entonces en los seres humanos).

[2] Después de entrar en el cuerpo, estos elementos – llamados emisores internos – emigran a órganos específicos, como tiroides, el hígado, los huesos y el cerebro, donde se irradian continuamente pequeñas cantidades de células con dosis altas de radiaciones alfa, beta y / o radiación gamma, y durante muchos años, pueden inducir a la replicación celular descontrolada – es decir, cáncer.  Además, muchos de los nucleidos radiactivos permanecen en el medio ambiente por generaciones, y en última instancia, provocarán una mayor incidencia de cáncer y enfermedades genéticas en el futuro.

El problema de Tokio

Luego de una breve introducción en la que usted puede calcular, a pequeños rasgos, la gravedad de los hechos, vayamos al tema que nos incumbe en este caso: La no muy lejana inhabitabilidad de la mega-ciudad de Tokio. Como he dicho antes, muy pocos medios se han atrevido a comentar las enormes dificultades que se viven actualmente en el país del continente asiático, así como la indignación en la que se ven sumergidos los ciudadanos que sienten como el gobierno les está dando la espalda al no generar medidas serias para terminar con la energía nuclear de una vez por todas.

Mientras la preocupación aumenta, europapress describe el comportamiento de las personas en esta zona de la siguiente manera:

La población de Tokio comienza a organizar evacuaciones a medida que se multiplican las advertencias sobre la llegada de radiación a la ciudad, proveniente de la central nuclear de Fukushima-1. Muchos ciudadanos han optado por hacer acopio de provisiones por temor a quedarse aislados en casa.

 En algunas tiendas comienzan a escasear radios, linternas, velas, bidones de combustible y sacos de dormir. Varias embajadas han pedido a su personal y a la población en general que abandonen las áreas afectadas, los turistas vuelven apresurados a sus lugares de origen y muchas multinacionales emplazan a sus empleados a que salgan de la urbe. (…)

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Fukushima nos está rociando continuamente con altos niveles de Estroncio, Cesio y Plutonio


The American Dream
(Traducido por Arielev)

Fukushima es ahora, por lejos, el peor desastre nuclear en toda la historia humana.  Chernobyl fue un picnic en comparación con  Fukushima y, la cantidad de cesio-137 liberada en la zona este año, hasta el momento, es equivalente a 168 bombas de Hiroshima. La crisis en Fukushima es mucho, mucho más peor de lo que han dicho. Estamos hablando de múltiples fusiones nucleares auto-sostenibles que no serán totalmente contenidas por años.

En un intento por mantener a la gente tranquila, las autoridades de Japón (y en todo el resto del mundo) han mentido, mentido y mentido. Durante los meses que han transcurrido desde que comenzó el desastre, pequeños trozos de verdad poco a poco han empezado a salir.

Las autoridades están admitiendo finalmente que el área que rodea Fukushima será inhabitable por tiempo indefinido y, finalmente, se admitió que la cantidad de material radiactivo que ha sido liberado es mucho mayor de lo inicialmente reportado. Tomará todo el año japonés contener totalmente el problema.

Mientras tanto, Fukushima nos continuará rociando a todos nosotros, con altos niveles de estroncio cesio y plutonio, y poco a poco matará a millones de personas en todo el mundo durante los próximos años.

En estos días, los medios de comunicación no hablan mucho sobre Fukushima. La realidad es que ha habido un montón de otros desastres de los que ellos debían hablar. Pero, el hecho de Fukushima sea una pesadilla que se está desarrollando de una manera  muy lenta, no significa que no se merezca toda nuestra atención.

Para tener sólo una idea de cómo resulta ser la pesadilla Fukushima, basta con considerar las palabras del experto nuclear Steven C. Jones ….

A modo de comparación; el desastre nuclear de Chernobyl ocurrido en 1986 en Ucrania, Rusia, y hasta ahora el peor desastre nuclear en  expedientes, ardiendo durante 10 días y que acumulativamente mató a un estimado de 1 millón de personas en todo el mundo. El desastre nuclear de Fukushima, Japón, tiene cinco reactores nucleares ardiendo, dos en crisis parciales y 3 en total crisis, y TODOS ellos han ardido incontrolablemente desde el 11 de marzo. Han pasado más de 3 meses y el desastre nuclear sigue estando completamente fuera de control. De hecho, algunas estimaciones industriales citan la posibilidad de que estas fusiones serán contenidas (con optimismo) en 1 a 3 años, como muy pronto.

La cantidad e intensidad de la precipitación radiactiva de este desastre nuclear en particular, seguramente va a matar a cientos de millones de personas en todo el mundo en el futuro. Japón es en sí mismo, por supuesto, el epicentro de esta contaminación radiactiva que se ha extendido fuera de los reactores.

Tenga en cuenta que la radiactividad de la catástrofe de Chernobyl ha contaminado profundamente a 77.000 millas cuadradas .

Así que si Fukushima es muchas veces peor, ¿qué significa esto para nosotros?

Recientemente, las autoridades de Japón, confesaron que la cantidad de cesio-137 liberado por Fukushima es equivalente a 168 de las bombas nucleares que fueron lanzadas sobre Hiroshima. El siguiente es un breve extracto de un artículo reciente en The Telegraph ….

El Gobierno de Japón estima que la cantidad de material radiactivo de cesio-137 liberado por el desastre nuclear Fukushima hasta el momento es igual a la de 168 bombas de Hiroshima.

No soy un experto nuclear, pero poco después del desastre Fukushima he dado por sentado que gran parte del norte de Japón se volvería inhabitable por toda esta radiación.

Bueno, resulta que las autoridades en Japón han llegado por fin a la misma conclusión. Según el New York Times , el gobierno japonés  reconoce que grandes zonas alrededor de la instalación nuclear de Fukushima pueden ser inhabitable durante décadas ….

Amplias áreas afectadas alrededor de la planta nuclear de Fukushima Daiichi  pronto podrían ser declaradas como inhabitables, tal vez durante décadas, después de que un estudio del gobierno encontró contaminación radiactiva que supera con creces los niveles de seguridad, mencionaron varios importantes medios de comunicación el lunes.

Entonces, ¿cuál es el gran problema?

Desafortunadamente, la mayoría de las personas no tienen ningún concepto de lo peligrosa que puede ser la contaminación nuclear.

En este punto, la gran mayoría de las personas que viven en el hemisferio norte han estado expuestos al material radioactivo de Fukushima.

No podemos verlas, pero las partículas radiactivas pueden hacer una cantidad increíble de daño. Podemos respirarla, podemos comerla en nuestros alimentos e incluso podemos absorberla a través de nuestra piel. Una vez atrapadas dentro de nuestros cuerpos, estas partículas pueden lentamente “hornearnos”  durante años y años. Lo siguiente es  un artículo de opinión de Helen Caldicott en The Guardian ….

La radiación interna, por otra parte, emana de los elementos radiactivos que entran al cuerpo por inhalación, ingestión o absorción de la piel. Los Radionúclidos más peligrosos, como el yodo-131, cesio 137 y otros isótopos, en la actualidad, están siendo liberados por mar y aire alrededor de la bioconcentración de Fukushima  en cada eslabón de varias cadenas alimenticias (por ejemplo en algas, crustáceos, peces pequeños, peces más grandes, entonces en los seres humanos; o en el suelo, en hierbas, en vacas, carne y leche, entonces en los seres humanos). [2] Después de entrar en el cuerpo, estos elementos – llamados emisores internos – emigran a órganos específicos, como tiroides, el hígado, los huesos y el cerebro, donde se irradian continuamente pequeñas cantidades de células con dosis altas de radiaciones alfa, beta y / o radiación gamma, y durante muchos años, pueden inducir a la replicación celular descontrolada – es decir, cáncer.  Además, muchos de los nucleidos radiactivos permanecen en el medio ambiente por generaciones, y en última instancia, provocarán una mayor incidencia de cáncer y enfermedades genéticas en el futuro.

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¿Lluvia amarilla caída en Tokio? Esto recuerda a Chernobyl


The Intel Hub

Mientras que el gobierno japonés sigue diciendo que la lluvia amarilla vista en Japón era simplemente “polen”, muchos han recordado un suceso muy similar después del desastre nuclear de Chernobil. En la Agencia Meteorológica de Japón ha confirmado que la lluvia era polen después de recibir cientos de llamadas de ciudadanos preocupados.

“La lluvia amarilla” vista el miércoles en la región de Kanto,  alrededores de Tokio, fue causada por el polen, no por materiales radiactivos, como muchos residentes  había dicho”, Informó la Agencia Meteorológica de Japón el jueves, al periódico The Japan Times.

Así es, de acuerdo con lo que los expertos han dicho, el polen fue suficiente para causar cientos de informes sobre esto. Llovió sobre Tokio esta extraña sustancia en el momento mismo que un desastre nuclear devastador ha publicado  altos niveles de radiación por lo menos a 20 km de la central nuclear. Esta explicación ha recordado a muchos de la lluvia amarilla que azotó después del desastre de Chernobil.

Al igual que la explicación en Japón, los funcionarios del gobierno afirmaron que la lluvia amarilla radioactiva que cayó en Gomel, Bielorrusia no era más que el polen y nada de qué preocuparse. Ahora sabemos que era una mentira.

Las mujeres y los niños realmente  juegaban en los charcos de la lluvia amarilla después de la catástrofe nuclear de Chernobil. Recordemos, la lluvia amarilla:

“Todos saltaron en los charcos con las cosas amarillas… No se ve (en) el aire, no se materializa. Pero cuando ves el polvo amarillo, se ve la radiación, “dijo Sergieff Antonina.

El accidente fue causado inicialmente por un error de prueba que resultó en una reacción en cadena en la que la alta presión de vapor literalmente voló la parte superior fuera de un reactor nuclear.  El resultado fue la liberación de 100 veces más radiación que las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, según la edición breve de las Naciones Unidas sobre Chernóbil.

Entre los elementos inestables fueron puestos en libertad el yodo-131, cesio-137, estroncio 90 y plutonio-239.  Los científicos dicen que la exposición a estos elementos, especialmente en dosis tan altas, afecta las funciones celulares críticas y daña el ADN. Cuando estos elementos alcanzaron por primera vez a Sergieff de 20 años, llegaron en forma de lluvia amarilla. No pasó mucho tiempo después de que los residentes de su ciudad natal, sabían que no era simplemente “polen” – que es lo que los funcionarios del gobierno les aseguraron, dijo.

Sea o no la lluvia amarilla cayendo ahora en Japón es de 100% radiactivo queda por ver.

Con eso se dice, NO se repetirá la historia y la forma en que el Japón ha cubierto hasta este desastre y utilizó la misma excusa que han utilizado en Chernobyl, esto indica que podemos estar frente a un desastre mucho más grande que los funcionarios japoneses están dispuestos a admitir.

La pesadilla vuelve: Destrucción provocada por el tsunami recuerda al desastre de Hiroshima.


Daily Mail

Es el peor desastre que afectó a Japón desde la Segunda Guerra Mundial.

Y las imágenes de la devastación tras el tsunami del Viernes tienen un parecido escalofriante a fotos tomadas después de la peor catástrofe humana del país – las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki.

Unos 70.000 japoneses murieron en el acto cuando EE.UU. dejó caer la primera bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, y tres días después, otras 75.000 murieron cuando una segunda bomba fue lanzada sobre Nagasaki.

1.945 a la izquierda y la derecha 2011: Santuarios sintoístas representan la conexión espiritual entre el pueblo y la tierra. Las tradicionales puertas de entrada Toril a estos santuarios se encontraban entre las pocas estructuras paradas que sobrevivieron a Hiroshima hace 66 años, lo mismo en el pueblo de Otsuchi el viernes pasado