Ayer os hablábamos por primera vez de CISPA y es muy posible que por desgracia nos encontremos ante la nueva SOPA, quizá aún peor. Amparada bajo el término de la “ciberseguridad” esta aberración tendría el poder de actuar sobre cualquiera sin ningún tipo de restricción. Si con SOPA vimos un baile de compañías que la apoyaban y luego se retractaban, CISPA comienza igual, con una lista alargada de grandes corporaciones apoyando los comienzos de una censura sin precedentes. Entre otras, Facebook, Microsoft o IBM.
Y es que HR 3523 o CISPA (Cyber Intelligence Sharing and Protection Act) pasa por ser el nuevo proyecto de los legisladores en Estados Unidos tras el rechazo popular de SOPA y PIPA.
Un proyecto con muchas (demasiadas) ramificaciones preocupantes para con los derechos básicos de los usuarios y su privacidad. Una legislación similar a la propuesta del Reino Unido y su proyecto de monitorización de la red en el país, aunque en este caso amparada en la necesidad de la seguridad en Internet. Bajo esta premisa y debido a la vaguedad de sus términos, da pie a las entidades federales del país para actuar sin impunidad, abierta a cualquier tipo de abuso sobre el usuario.
Ayer era la EFF la que explicaba claramente lo que significa CISPA para el futuro de Internet. En un comunicado detallaban que:
Con CISPA se crea una “ciberseguridad” que pasaría por encima de cualquier ley existente sobre el mapa digital. No existirían restricciones sobre lo que pueden recopilar y cómo utilizaran esa información siempre y cuando las entidades afirmen estar motivadas por los efectos de la ciberseguridad.