La fecha 11 de Septiembre ya no es ni será un día más en el calendario mundial, los sucesos de los que fuimos testigos ese día han determinado el futuro de gran parte de la humanidad. ¿Los ciudadanos de Afganistán, Irak y otros habrán entendido que ese día comenzaba una pesadilla para ellos? ¿Las familias de las víctimas sabrán que las mismas personas que las persiguen para que no luchen son los asesinos de sus seres queridos? Los impactos en el World Trade Center han hecho lo que nadie quería; han abierto la Caja de Pandora, esa misma que contiene los peores males para la humanidad, esa misma que hasta el día de hoy nos acecha.
Arielev
Sleepwalkings.wordpress.com
En estos diez años, miles de historias se han contado sobre los atentados, miles de teorías se han creado; otras tantas han sido cubiertas con el mismo polvo de las Twin Towers. Ese mismo polvo que fue provocado por una de las características de las personas sin corazón: La impunidad constante.
Se podría escribir una enorme lista de todos los culpables, de los provocadores de este autoatentado, y cada uno de los nombres ya nos resultaría muy familiar. Los que encabezan esta misma son los Bush, los Rockefeller, los Rothschild, los Obama… esos mismos que lograron llenarse de dólares manchados con sangre, esos que disfrutan de vacaciones en familia gracias a los dólares de la violencia.
Hasta el día de hoy es difícil saber con exactitud cuál es el límite de la elite, dónde quedaron sus principios; esos que se les enseña a uno durante la niñez, cuando aprendemos a querer, a comprender, a ser personas de bien.
Hoy, amigos, no voy a traducir o escribir sobre cierta información, o cierta temática a desarrollar; sólo compartir con ustedes mi manifiesto, una especie de declaración de principios con respecto al coraje de todos aquellos que luchan día a día por descubrir la verdad, para que la muerte de personas inocentes no sea puesta en la balanza del mal.
Manifiesto del coraje
por Arielev
Coraje es despertar cada día con intenciones de ver un mundo distinto, pensando en un futuro de la mano con el presente, en el que el pasado no debe repetirse; es esa fuerza la que mueve a cada persona de gran corazón para que busque transformar lo que existe.
Coraje no es violencia, coraje no es ir a una guerra para asesinar hermanos, coraje no es mancharse las manos por otros; es actuar en base a la verdad, sin lastimar, sin mentir, sin confundir en este camino que recorremos entre todos.
Quien posee la convicción necesaria para seguir este camino, a pesar de cualquier ofensiva para con su persona y sabiendo que es duro pero no imposible; quien sabe caer y levantarse más fuerte, quien emula al ave fénix, esa persona es Coraje.
No es débil quien es derrotado durante una cruel lucha en inferioridades, no es débil quien asume los riesgos de esta lucha, si sabe que actúa con coraje; si sabe que no va a rendirse.
Miles pueden hablar de más, esos miles llenos de odio sólo buscan una vida de males constantes, estos quieren ver como las personas con coraje se corren del camino; esos miles se olvidan que los doblamos en cantidad, somos millones. Si uno de nosotros deja el camino, lo ayudaremos a volver al mismo.
Coraje es buscar hasta el final de los días una vida mejor, la persona con coraje no se sienta a lamentarse, sino que lucha por esa tristeza; quiere que desaparezca y se transforme en felicidad, quiere que los niños de todo el mundo puedan disfrutar de su etapa de inocencia, que cada familia se ame, que cada ser de este planeta pueda vivir en paz. Eso es actuar con coraje.
Todo aquel que sabe verdaderamente por qué venimos al mundo cuenta con la ayuda de él, sabe que venimos para emprender un largo camino, que no es fácil porque muchos lo quieren así; pero esos que buscan un mundo oscuro en su interior tienen miedo, saben que tampoco es fácil derrotar a un corazón convencido de que se puede lograr el cambio.
Coraje es admitir los errores que se cometen, es tener a la humildad como bandera; es no enojarse cuando se lo critica si uno sabe en su interior que está haciendo el bien, es no sentirse más que otro así tenga o no un gran reconocimiento por luchar día a día. La persona humilde sabe que sin el resto, nada de lo bueno que se puede lograr sería posible. Su logro es el logro de todos.
Para una persona inmersa en la bondad vale mucho más el agradecimiento sincero, con una gran sonrisa, que un reconocimiento de personas que tal vez no valoran su trabajo y sólo lo hacen por interés. Para estos, las pequeñas caricias de la vida son los tesoros más preciados.
El que no envidia puede sentirse una persona con coraje, esa persona reconoce que el éxito del otro ayudará a mejorar las cosas; entonces no envidia, comparte esa felicidad y la siente como propia.
Coraje es creer en el legado, ser consciente de que la inmortalidad se logra en base a las buenas acciones que uno hace en la tierra, el que obra con bien y por el bien jamás es olvidado; y ayuda mucho a lograr que ese coraje se mantenga en las nuevas generaciones.
Una persona con coraje sabe, entre otras cosas, que el día de mañana puede ser el día del cambio, y no se cansa de luchar para lograrlo, para esperar en paz por ese mañana que todos deseamos.
Dedicado a todos aquellos que cayeron en el camino por la verdad y a los inocentes que perdieron sus vidas en manos de la tiranía.
Muchos han perdido sus vidas hace diez años, y aún lo siguen haciendo por otros motivos, por pura responsabilidad de personas sin escrúpulos que buscan sólo el beneficio propio. Estoy seguro de que todos aquellos que fueron y son víctimas de estos seres sólo nos piden que contemos con este significado del coraje, que emprendamos una lucha constante, que el cambio siempre será posible.
Estén donde estén, sus muertes no serán en vano.
Este texto también es dedicado a una persona que me ha enseñado a no rendirme jamás, a saber esperar por esas cosas que tanto anhelamos; esa persona sabe muy bien el agradecimiento que siento por su legado.
Gracias amigos por su tiempo amigos. A no rendirse jamás.








