Experimento financiado por Bill Gates planea rociar la atmósfera con partículas de azufre


La geoingeniería amenaza con empeorar las sequías, matando de hambre a millones.

Paul Joseph Watson
Infowars.com
(Traducido por Arielev)

Un experimento financiado por el fundador de Microsoft, Bill Gates, va a rociar miles de toneladas de partículas de azufre sobre Nuevo México, como parte de un estudio sobre la geoingeniería, a pesar del hecho de que incluso los ecologistas acérrimos han advertido que el proceso podría tener efectos catastróficos en el eco-sistema de la tierra.

“David Keith, uno de los investigadores, ha argumentado que la geoingeniería solar podría ser un método económico para frenar el calentamiento global, pero otros científicos advierten que esto podría tener consecuencias impredecibles y desastrosas para los sistemas climáticos de la Tierra y los suministros de alimentos”,  informa The Guardian .

“Este experimento de EE.UU., realizado por el estadounidense James Anderson, se llevará a cabo dentro de un año e implica la liberación de decenas o cientos de kilogramos de partículas, para medir los impactos en la química del ozono, y para probar formas de hacer a los aerosoles de sulfato del tamaño adecuado. Puesto que es imposible  simular la complejidad de la estratosfera en un laboratorio, Keith dice que el experimento proporcionará una oportunidad para mejorar los modelos de cómo la capa de ozono podría ser alterada por una mucho mayor pulverización de sulfato”.

El proyecto de la Universidad de Harvard, en el que partículas reflejadas por el sol se rocían desde un globo a una altitud de 80.000 pies por encima de Fort Sumner, Nuevo México, está siendo financiado por Bill Gates, que  a principios de este año lanzó su músculo financiero detrás de la manipulación del clima de la Tierra a través de la geoingeniería.

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Al Gore, “Agenda 21″ y el control demográfico


The American Dream

Georgia Guidestones

Imagínese que usted se va a dormir una noche y se despierta después de muchos años en un mundo totalmente diferente. En este mundo futurista, literalmente, todo lo que haces está estrechamente vigilado y controlado por los burócratas obsesionados con el control en el nombre del “desarrollo sostenible” y con el objetivo de promover la “agenda verde”.  Un organismo internacional de control centralizado global de toda actividad humana. Lo que usted come o beba, dónde vive, qué tan caliente o fría puede ser su casa y la cantidad de combustible que puede utilizar es determinado por ellos. Cualquiera que disienta o que intenta rebelarse contra el sistema será expulsado para su “re-educación”. En esta sociedad futurista, la población humana es un 90 por ciento menor que en la actualidad, y todos los seres humanos restantes han sido conducidos a ciudades fuertemente restringidas que se son como  prisiones. ¿Todo eso suena bien para ti? Bueno, de esto se trata la Agenda 21.

Sí, ya sé que todo esto suena como un argumento de una novela de ciencia ficción. Pero es la realidad. 178 países han firmado la Agenda 21.  “Eco-profetas”, como Al Gore viajan por todo el mundo, enseñándonos sobre lo maravilloso que será  el “desarrollo sostenible”. Este programa está siendo empujado en las escuelas, universidades, en la televisión y en  películas.

Entonces, ¿para qué es la Agenda 21? Lo que sigue es cómo las Naciones Unidas define a la Agenda 21….

La Agenda 21 es un plan integral de medidas que deben tomarse a nivel mundial, nacional y localmente, por organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas, gobiernos y grupos principales en todos los ámbitos en los que existan  impactos directos humanos sobre el medio ambiente.

Cuando empiezas a hacer una profunda investigación sobre la Agenda 21,  encuentras que lo que se describe como un “plan integral” es en verdad un eufemismo.  Prácticamente todas las formas de actividad humana impactan sobre el medio ambiente.  Los feroces “ambientalistas” están detrás de la agenda verde con la intención de tomar a todas las actividades humanas y ponerlas en una caja llamada “desarrollo sostenible”.

Uno de los elementos clave del “desarrollo sostenible” es el control poblacional. Las Naciones Unidas (junto con el líderes radicales “ambientalistas” como Al Gore) realmente creen que hay demasiada gente en la tierra.

Entonces, ¿cuál es la solución?

En realidad, lamentablemente, creo que tenemos que empezar a reducir la población.

Esta misma semana, Al Gore hizo la siguiente declaración con respecto al control de la población ….

“Una de las cosas que podríamos hacer es cambiar las tecnologías, para reducir esta contaminación, para estabilizar la población,  una de las maneras principales de hacerlo es capacitar y educar a las niñas y las mujeres. Hay que tener disponibilidad ubicua sobre el manejo de la fertilidad, para que las mujeres puedan decidir cuántos hijos van tener, y el espaciamiento de los hijos.

Usted tiene que elevar las tasas de supervivencia infantil para que los padres se sientan cómodos al tener familias pequeñas y más importante – Usted tiene que educar a las niñas y el empoderamiento de las mujeres.Y ese es el factor más poderoso, el efecto multiplicador, y cuando eso sucede, entonces la población comienza a estabilizarse y las sociedades comienzan a tomar mejores decisiones y más opciones de equilibrio. “

¿Te das cuenta cómo cada vez que los líderes mundiales hablan del “empoderamiento” de las mujeres en estos días siempre acaban con ellas teniendo menos hijos?

Este programa de control poblacional también se refleja en los documentos oficiales de la ONU.

El siguiente es el lenguaje de una resolución de la ONU que fue aprobada por la Asamblea General de esta organización, y fue diseñada para promover la aplicación de la Agenda 21 ….

…. Las tasas de crecimiento  poblacionales han disminuido a nivel mundial en gran parte como resultado de la expansión de la educación básica y la atención de salud. Esa tendencia se prevé que conducirá a una población mundial estable a mediados del siglo XXI … La actual disminución en el crecimiento de las tasas de población se deben seguir promoviendo a través de políticas nacionales e internacionales que promuevan el desarrollo económico, el desarrollo social, la protección del medio ambiente y la erradicación de la pobreza, en particular, la expansión de la educación básica, con acceso pleno e igualitario de las niñas y las mujeres, y el cuidado de la salud, incluida la salud reproductiva, incluida la planificación familiar y salud sexual, en consonancia con el informe de la Conferencia Internacional sobre  Población y el Desarrollo “.

La mayoría de los estadounidenses no lo ententienden todavía, pero la verdad es que la elite mundial está absolutamente obsesionada con el control de la población. De hecho, existe un creciente consenso entre la élite mundial, que habla de deshacerse del 80 a 90 por ciento de nosotros.

El mandamiento número de la infames Guidestones de Georgia es el siguiente: “Mantener la humanidad por debajo de 500.000.000 en equilibrio perpetuo con la naturaleza.”

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La ONU hace desaparecer 50 millones de refugiados climáticos


Predijeron que en 2010 habría 50 millones de refugiados climáticos y no se ha registrado ninguno. La ONU trata en vano de ocultar las pruebas.

Fernando Díaz Villanueva
Libertad Digital

Todo empezó hace casi seis años, allá por el otoño de 2005, en plena histeria mediática del calentamiento global antropogénico. Un estudio de la Universidad de las Naciones Unidas anunciaba que, para el año 2010, habría 50 millones de refugiados climáticos. Es decir, gente desplazada de sus hogares pero no por culpa de guerras o hambrunas, sino por los efectos que el calentamiento global iba a ocasionar sobre ciertas áreas de la Tierra, especialmente archipiélagos y zonas costeras muy expuestas a la subida del nivel de los océanos.

Janos Bogardi, a la sazón director del Instituto para el Ambiente y la Seguridad Humana, se mojaba asegurando que la situación se debía “al uso poco sostenible de la tierra y la influencia del cambio climático“. Este último sería el responsable, según Bogardi, de las inundaciones, “provocadas por crecientes niveles de dióxido de carbono en la atmósfera”. Un C02 que, a juicio del funcionario de Naciones Unidas, era mucho mayor de lo natural

El estudio tuvo un eco inmediato. La prensa de todo el planeta habló de él. En España titulares como este del diario El Mundo, se repitieron por todos los periódicos. Era un vaticino cercano, pero tan seguro estaban de él sus defensores que lo fiaban a cortísimo plazo –sólo cinco años– y hasta metían en el ajo a la Cruz Roja. Se pedía crear una nueva categoría de refugiado que viniese a completar la que se estableció en 1951 en la Convención de Ginebra. En aquel entonces se apostaba por el término “refugiado ambiental“, aplicable a aquellos que tuvieran que dejar su hogar por culpa de los destrozos medioambientales ocasionados por la especie humana.

Myers, el predictor

La pregunta que por entonces nadie se hizo fue de dónde salía esa cifra. ¿Por qué 50 millones y no 40, 60 ó 100? El inventor de los 50 millones fue el ecologista radical británico Norman Myers, profesor de la Universidad de Oxford y famoso por haberse inventado otra cifra en el pasado, la de la cantidad de especies que, supuestamente desaparecen cada año. Myers dijo que iban a ser desplazadas 50 millones de personas a causa del calentamiento global durante una conferencia de prensa durante la cual no respaldó sus afirmaciones con estudio o razón alguna.

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