Ariel Millahuel
El jefe saliente del estado Israelí ha dicho que este país debe prepararse para una guerra “en diferentes teatros” y ha pedido a Tel Aviv hacer los preparativos para una guerra sin cuartel a causa de las revoluciones que están ocurriendo actualmente en varias zonas de Medio Oriente. Los conflictos amenazan los intereses económicos y, por ende, estratégicos del país aliado a Estados Unidos; el resultado es este tipo de iniciativas para no perder el manejo territorial que poseen en la zona (bajo las sombras y no tanto).
Para afirmar esta teoría el primer ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, ha dicho que, a causa de los hechos ocurridos y la revolución provodaca por el pueblo egipcio, consideran que a este país se puede volver tan o más peligroso que su actual enemigo Irán (Recordemos que Egipto es uno de los países de la zona con mejor armamento militar)
An opposition supporter flashes the victory sign as he holds an Egyptian flag atop a lamp post near a mosque in Tahrir Square in Cairo February 7, 2011. REUTERS/Yannis Behrakis
Dándole más énfasis a estas declaraciones amenazantes por parte de Israel, el secretario General de la OTAN Anders Fogg Rasmussen, quien había declarado el 4 de febrero, en una conferencia de la Organización a la cual asistieron Hillary Clinton y Sergei Lavrov, que:
“Las viejas certezas ya no tienen validez, se están moviendo las placas tectónicas. No solo está en juego la economía mundial, sino el orden mundial”.
Las revueltas en Egipto, como se ve, han causado que el estado Judío saque a la luz estas declaraciones y provocaciones que, de continuar todo como está, podrían generar una guerra total; incluyendo a varios países con intereses económicos que no pertenecen a la zona. En relación con esto y otros hechos, Ashkenazi hizo declaraciones alarmantes: