La Sábana de Turín, ¿Un testigo incómodo?


Por Andreas Faber-Kaiser

Negativo de la cara del Sudario de Turín. Wikipedia.

Teme el Vaticano que la Síndone de Turín descubra detalles inconvenientes sobre Jesús?

El 13 de Octubre de 1988 —cuatro días antes de celebrarse en la capital piamontesa el controvertido congreso del Diablo— el cardenal arzobispo de Turín, Anastasi Ballestrero, señaló —durante una multitudinaria rueda informativa celebrada en la casa madre de los Salesianos, y en presencia de periodistas de todo el mundo— que los últimos análisis a que había sido sometido el lienzo indicaban que la tela databa de un período comprendido entre los siglos XI y XIV.

La Síndone fue sometida a análisis del carbono-14 por sendos laboratorios de las universidades de Zürich, Oxford y Tucson. Para ello procedió a cortar un fragmento de siete centímetros por uno, que dividió en tres partes idénticas. Estas fueron enviadas a los laboratorios citados, junto con otras dos muestras similares, una medieval y la otra del siglo I, introducidas en cápsulas lacradas con el sello del cardenal Ballestrero, y marcadas con claves que solamente podían descifrar conjuntamente este prelado y el representante del Museo Británico. Los tres laboratorios obtuvieron idénticos resultados: la reliquia es de indudable origen medieval y ha sido realizada entre los siglos XI y XIV, como ya queda dicho.

ALGO NO CUADRA

Pero algo se escapa a la lógica. Algo nos hace intuir que hay gato encerrado en esta pretendida «indubitabilidad». Pues existen análisis anteriores a los del carbono-14, que —con idéntico rigor científico— llegan a conclusiones absolutamente opuestas.

Antes, sin embargo, centremos en dos palabras el tema para que todos sepan de qué estamos hablando. Los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas cuentan que, obtenido el permiso de Pilato, José de Arimatea bajó el cuerpo de Jesús de la cruz y lo envolvió en un lienzo blanco (en griego s u n d o n = síndone) que habia comprado. Segúnn una antigua tradición, la Síndone de Turín (lienzo, sábana, sudario de Turín) es considerada como el lienzo en que fuera envuelto el cuerpo de Jesús, una vez bajado de la cruz.

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