Han pasado ya cuatro años desde que Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y Barack Obama lanzaran desde la cumbre del G20 en Londres –al menos de boquilla– la que se suponía iba a ser la madre de todas las batallas para acabar con los paraísos fiscales.
El informe El precio de los paraísos revisado publicado el pasado fin de semana por la asociación británica Tax Justice Network pone a cada uno en su sitio.
Entre 2005 y 2010 la élite económica mundial consiguió evadir al menos 16,7 billones de euros en paraísos fiscales –25,6 según la estimación más pesimista–, lo que supera con creces al Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU y Japón juntos.
El informe, difundido por el dominical británicoThe Observer, y elaborado por el exdirector económico de la consultora Mckinsey, James Henry, revela el modo en que al menos esos 16,7 billones han conseguido escapar de todos los controles fiscales nacionales y han ido a parar a países como Suiza o las Islas Caimán con la ayuda de los bancos privados.
Petrodólares fugitivos
Según el documento, los 10 bancos más importantes del mundo -entre los que se encuentran el UBS, el Crédit Suisse y Goldman Sachs-, gestionaron sólo en 2010 unos 5 billones de euros, casi tres veces más que hace cinco años (1,9 billones).
El diseño global militar del Pentágono es el de conquistar el mundo.
Israel planea no sólo atacar al incipiente programa nuclear de Irán, sino que también a su infraestructura civil. (Énfasis agregado)
“El mundo está en una encrucijada peligrosa. La celebración de manifestaciones y protestas contra la guerra no son suficientes”
Ya han pasado varios días desde el sangriento asesinato del coronel Gadafi por parte de occidente. Muchos han sido testigos de lo que puede llegar a suceder cuando Estados Unidos, Israel y el eje europeo desesperan; bombardeos de la OTAN, violación de la infame Resolución 1973 de la ONU y, entre otras cosas, la forma en que protectores de los derechos humanos como Amnistía Internacional miran hacia otro lado ante los constantes abusos de personas inocentes perpetuados por mercenarios a sueldo (Léase Rebeldes Libios)
Desencuentros EEUU- Pakistán: La Casa Blanca anunció que había congelado unos 800 millones de dólares de ayuda militar a Pakistán, (lo que representa un tercio de los 2.000 millones de dólares que Estados Unidos le entrega anualmente ) y una parte de esta suma sirve para financiar el despliegue de más de 100.000 soldados en el noroeste, en la frontera con Afganistán (donde el ejército paquistaní que se sumó desde fines de 2001 a ” la guerra contra el terrorismo” de EEUU, combate a los rebeldes talibanes aliados de Al Qaida), lo que en realidad es uno más de los desencuentro entre los dos países, desde el asesinato mediático de Osama Bin Laden en Abbottabad (norte de Pakistán) el 2 de mayo pasado.