La felicidad artificial y el objetivismo


El dinero es algo muy singular. Le da al hombre tanta alegría como el amor y tanta angustia como la muerte. John Kennet Sinclair.

Arielev
Sleepwalkings.wordpress.com

Muchos se preguntan cada día cuál es el significado de la felicidad, ¿es ella tangible? ¿surreal? ¿se puede obtener de alguna forma en especial? Es una respuesta que la gran mayoría de las personas interpreta de formas distintas, la felicidad, en si, no es un objeto que se pueda obtener o ganar, la felicidad se merece; se trabaja para poder ser dichoso de ella. Una de las maneras de obtenerla es sabiendo que el mundo no termina a la vuelta de la esquina.

No es la idea sentir culpa por lo que ocurre en el mundo. La gran mayoría de los hechos lamentables son provocados por personas sin corazón, sin ideales aceptables, cerebros subnormales con tendencias hipócritas y alturistas. Para ellos, la vida es dinero, guerras y firmas de contratos jugosos para sus arcas. Si tú o yo tuviésemos la oportunidad de acercarnos a ellos y preguntarles sin son felices por todos los males que realizan, estos simplemente se reirían en nuestras caras, sintiéndose por dentro muy a gusto con su vida, muy felices. Y he aquí el error, su felicidad no es más que artificial…

¿Qué los hace felices? Como dije antes, el dinero, los autos último modelo, personas sirviéndoles (Casi toda la población mundial), y todas estas cosas  a lo que ellos llaman “calidad de vida”  pero aquí fallan en su definición. La vida, si nos remitimos a la filosofía y a sus grandes exponentes, habla de varios aspectos a seguir para que el significado de esta sea digna de una persona.  Contrariamente a lo dicho, muchos seres siguen como principal ideología al objetivismo, que no es más que la búsqueda de la propia felicidad a cuesta de otras personas. ¿Hasta qué punto se puede llegar para obtenerla? En este caso, bien sabemos que los límites son prácticamente inexistentes.

Es interesante ver como muchas teorías filosóficas pueden ser tan destructivas si se malinterpretan, y otras son destructivas por más que se las mire desde distintos puntos. El objetivismo tiene como parte de sus  ideales al “Egoísmo Racional” (?), este ideal hace aféresis al significado de la bondad, “cortándolo” de manera negativa. Entre otras cosas, este “egoísmo” habla de lo siguiente:

El hombre —cada hombre— es un fin en sí mismo, no el medio para los fines de otros. Debe existir por sí mismo y para sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros. La búsqueda de su propio interés, su propio racional y su propia felicidad es el más alto propósito moral de su vida.

Entonces, si seguimos este concepto, podemos decir que ningún trabajo en equipo es bueno, que los bienes colectivos son banales, que la lucha por la paz es ineficaz y que, entre otras cosas, la felicidad no es la del mundo, sino mis la de mis propios logros. Que el resto del mundo “se arregle” ¿Es esto una tendencia filosófica positiva? para la elite claro que lo es. Se que esto puede resultarle increíble, pero es parte del pensamiento de las personas adeptas al Nuevo Orden Mundial, veamos otras reglas que son la bandera de sus ideales objetivistas:

  • El egoísmo es una virtud: La búsqueda del propio interés es siempre racional… (Ya nos imaginamos lo que significa esto)
  • El orgullo es una virtud: A no confundir este concepto, ya que habla más que nada de llevar una vida racional y productiva (siempre para uno mismo) y tira por la borda todo concepto de religión (el estar orgulloso de formar parte de ella)
  • La humildad es un vicio:  Según el objetivismo, el ser humilde es sentirse uno mismo como una persona de poco valor. Entonces debe prevalecer el excesivo orgullo por lo que uno hace, en base a esta ideología, y continuar de esta forma.  ¿Pueden ver lo turbio de estos ideales?
  • El extremismos es bueno: En este punto, se dice que el compromiso y el concenso son síntomas de inseguridad (?). He aquí a lo que me refería sobre que para estas personas las acciones en conjunto son ineficaces.
  • El sacrificio personal siempre es inmoral: “Uno no debe sacrificarse nunca, bajo ningún circunstancia” El extracto de Wikipedia sobre este punto dice, a través de un ejemplo, lo siguiente:Por ejemplo, un hombre arriesga su vida por salvar a su mujer o a sus hijos, y la pierde. Este hombre no se está «sacrificando», ya que su vida sin esas personas carecería de valor, por lo que está haciendo simplemente una transacción racional. Si ese hombre arriesgase su vida por salvar a desconocidos, estaría cometiendo un acto gravemente inmoral.
  • No existen los derechos positivos:(Esta es un punto que, según de la forma en que se lo mire, puede resultar positivo)El objetivismo sostiene que los derechos positivos (derecho al trabajo, a la vivienda, a la atención sanitaria…) son lógicamente contradictorios en su sola enunciación, una contradictio in terminis, ya que generarían obligaciones que destruirían los derechos negativos (los únicos que hay) de terceros.Por ejemplo, si un individuo tiene derecho al trabajo o a la atención sanitaria, otros individuos tendrán la obligación de contratar a ese individuo y sufragar los gastos que su atención sanitaria genere, lo cual supondría la destrucción de los derechos de propiedad y libertad de terceros. Los objetivistas afirman: «Los mal llamados derechos positivos supondrían un derecho a esclavizar a los demás, y no existe el derecho a esclavizar».

Vemos como la muerte y la violencia ronda a países que hace algunos años eran tomados como ejemplos a seguir. Hoy estos se ven inmersos en una crisis económica creada en los laboratorios del FMI, estos últimos no realizan esto con objetivos a largo plazo, sino que son objetivos a “plazo completo” y parte del Objetivismo de la elite ¿a qué me refiero con esto? A que varias personas ven en la muerte y pobreza su felicidad, siguen, entonces, las reglas de este tan extrño objetivisimo. ¿Cómo lo hacen?, crean crísis tan grandes que los  países que las sufren deberán pedir préstamo tras préstamo para lograr calmar las protestas, así como para lograr estabilizar de alguna manera el status quo. Aquí entra en juego la persona promedio, ¿ella también es feliz? ¿O debe revelarse ante tanta carga en sus hombros? Any Rand dijo una vez en su libro “La rebelón de Atlas” lo siguiente:

«Si viese usted a Atlas, el gigante que sostiene al mundo sobre sus hombros, si usted viese que él estuviese de pie, con la sangre latiendo en su pecho, con sus rodillas doblándose, con sus brazos temblando pero todavía intentando mantener al mundo en lo alto con sus últimas fuerzas, y cuanto mayor sea su esfuerzo, mayor es el peso que el mundo carga sobre sus hombros, ¿qué le diría usted que hiciese? [...] Que se rebele»

He aquí lo paradójico, cada persona, según el camino que emprenda su corazón tomará el “Que se rebele” como rendirse y “soltar al mundo” o como dejar de sufrir por ese peso que tiene en sus hombros al doblegar su lucha, levantarse aunque sus rodillas se doblen, mirar hacia delante y continuar sosteniendo al mundo, pase lo que pase, y en contra de cualquier dificultad. La salida, entonces, siempre está y estará en luchar.

Es necesario que nos demos cuenta de que no estamos sosteniendo al mundo en un acto casi suicida mientras otros miran para otro lado, tan sólo con girar un poco nuestras cabezas veremos como miles de personas también están realizando esta acción que a veces resulta casi imposible, pero que siempre nos muestra las formas para poder seguir y no abandonar la lucha. He aquí la verdadera felicidad, esa que no es artificial y que en verdad puede sentirse, la felicidad de saber que día a día se lucha por un futuro mejor.

Amigos, no es momento de abandonar la lucha. Por cada uno de nosotros que caiga, cien se levantarán.