Adri Nieuwhof
Tlaxcala.org
(Traducido por Ana Atienza)
El Comité Público contra la Tortura en Israel (PCATI) ha publicado un documento sobre sus actividades para conseguir que el Servicio de Seguridad General (Shabak o GSS, por sus siglas en inglés) rinda cuentas sobre sus prácticas de tortura y malos tratos a los detenidos palestinos. En Accountability Still Denied (Aún se niega la responsabilidad), el PCATI revela cómo Israel ha eludido las investigaciones criminales de las 701 denuncias por torturas y malos tratos.
En octubre de 1991, Israel ratificó la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Israel debería, por tanto, evitar los actos de tortura. Según esta Convención, no existe circunstancia excepcional alguna que justifique la tortura. De acuerdo con el artículo 4, Israel debe asegurarse de que todos los actos de tortura, los intentos de torturar y los actos de complicidad o de participación en torturas sean punibles “como delitos sancionables de forma proporcional a su gravedad”. Sin embargo, el PCATI ha observado que hasta el momento Israel ha incumplido sus obligaciones internacionales para detener la tortura.
Tortura y maltrato de detenidos palestinos
Diversas organizaciones palestinas e israelíes dedicadas a la defensa de los derechos humanos han denunciado reiteradamente las violaciones de los derechos de los presos políticos palestinos. En su informe, el PCATI muestra un resumen de dos denuncias de tortura. En el caso de Jihad Mughrabi, el Shabak empleó la fuerza física, golpeándole en la cabeza y en el pecho con los puños y con pistolas y dándole patadas en las piernas. Estos actos violentos le hicieron sangrar y perdió el conocimiento mientras le torturaban. Le llevaron al hospital. Los agentes del Shabak también le presionaron psicológicamente mostrándole a familiares suyos detenidos. El testimonio de Mughrabi aparece grabado en este vídeo.
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El Comité Público contra la Tortura en Israel (PCATI) ha publicado un documento sobre sus actividades para conseguir que el Servicio de Seguridad General (Shabak o GSS, por sus siglas en inglés) rinda cuentas sobre sus prácticas de tortura y malos tratos a los detenidos palestinos. En