Sólo la mitad de los propietarios de inmuebles se han registrado para pagar un nuevo impuesto con el que el Gobierno irlandés quiere financiar el pago de la deuda.
Amaia Álvarez Berastegui
Diagonal Web
Año y medio después del rescate financiero, los irlandeses han comenzado a darle forma a su propia rebelión contra la gestión de la crisis y el modelo económico.Con una menor tradición de movilización social que en otros lugares como Grecia o el Estado español, en Irlanda ni las manifestaciones ni el movimiento Occupy ni las huelgas generales (no se ha convocado una sola) han calado como método de presión en contra de los recortes y la obediencia absoluta del Gobierno a la hoja de rutamarcada desde la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.
Oposición a los impuestos
Sin embargo, los irlandeses han ido fraguando su propio camino a través del boicot a dos de los impuestos establecidos en el pacto entre su Gobierno y el tándem UE-FMI. La sociedad civil está respondiendo con un ‘no’ rotundo al nuevo impuesto sobre el agua y la propiedad inmobiliaria. La campaña contra estos dos impuestos comenzó su andadura en julio del pasado año, cuando el Gobierno comenzó a desvelar nuevos detalles sobre el pacto con la UE y el FMI, firmado en noviembre de 2010 después de que los organismos internacionales pusieran al Ejecutivo de Brian Cowen (del partido liberal Fianna Fail) entre la espada y la pared para firmar un rescate del sistema bancario irlandés, que, según se anunció en su día, frenaría un efecto dominó en los sistemas financieros de otros países europeos.
Tras año y medio del pacto, los irlandese han podido comprobar cómo, además de que el supuesto cortafuegos no ha surtido efecto respecto a otros Estados, los contribuyentes deberán pagar la deuda de 85 billones de euros acordada con los organismos internacionales para rescatar a sus bancos.

La mayoría de la gente no tiene idea de lo cerca que estamos de un apocalipsis biológico. Alrededor del mundo están siendo creadas “superbacterias” increíblemente peligrosas por parte de virólogos e investigadores militares. Estos retoques imprudentes de la naturaleza con el tiempo costarán millones de vidas debido a que es inevitable que algunas de estas “superbacterias” finalmente se liberen, ya sea a propósito o por accidente. Cuando llegue el momento, no vamos a tener absolutamente ninguna protección contra ellas.
El diseño global militar del Pentágono es el de conquistar el mundo.
De un momento a otro, las movilizaciones alrededor del mundo han “tomado el poder” de las calles; a pesar de sus disparidades evidentes (teniendo en cuenta los distintos contextos socio-políticos a los que se enfrentan y buscan modificar) cada una de ellas tienen en común dos accionares: La manipulación y la violencia desmedida.
Tan obsesionados andamos con la deuda soberana, la crisis del euro y la recesión del ladrillo, que nos hemos olvidado de los que están mucho peor que nosotros: los mil millones de personas que cada día se acuestan con hambre.
No hay absolutamente nada malo en trabajar duro y hacer un montón de dinero, pero hay algo malo en ser totalmente arrogante y presumido por ello. Hoy en día, gran parte de la élite se burla salvajemente de los pobres, y esto es un gran error. Usted no debe patear a la gente cuando están abajo. Hay decenas de millones de estadounidenses que están profundamente frustrados por la pérdida de sus casas, empleos y apenas son capaces de sobrevivir en esta economía. Estas frustraciones han sido una de las principales razones para el surgimiento del movimiento Tea Party y del movimiento Occupy Wall Street.
Desencuentros EEUU- Pakistán: La Casa Blanca anunció que había congelado unos 800 millones de dólares de ayuda militar a Pakistán, (lo que representa un tercio de los 2.000 millones de dólares que Estados Unidos le entrega anualmente ) y una parte de esta suma sirve para financiar el despliegue de más de 100.000 soldados en el noroeste, en la frontera con Afganistán (donde el ejército paquistaní que se sumó desde fines de 2001 a ” la guerra contra el terrorismo” de EEUU, combate a los rebeldes talibanes aliados de Al Qaida), lo que en realidad es uno más de los desencuentro entre los dos países, desde el asesinato mediático de Osama Bin Laden en Abbottabad (norte de Pakistán) el 2 de mayo pasado.