Si queremos tener una idea de África bajo el liderazgo del AFRICOM, basta con mirar Libia, el Estado modelo de África según la OTAN: condenado por el colonialismo militar a décadas de violencia y traumas.
Den Glazebrook
Pambazuka News
(Traducido para Tlaxcala por María Piedad Ossaba)
Cada día que pasa ilustra de forma aterradora la magnitud de la tragedia que se juega en Libia por culpa de la OTAN y sus aliados. El número de muertes varía según las estimaciones, pero parece que por lo menos son unos 50.000.
En mayo de 2011 el Ministerio de Defensa británico se jactó de que los ataques habían cobrado ya la vida de 35.000 personas, pero este número sigue creciendo.
La aniquilación de las fuerzas armadas libias por las fuerzas británicas, francesas y estadounidenses en el curso de una ‘blitzkrieg’ dejaron el país en un estado de total anarquía, en el peor sentido del término. Los ex-«rebeldes» ahora están luchando entre sí; su sólo punto en común era el de ser los lacayos de la OTAN en un momento dado.
Este año, en una sola semana, 147 de ellos murieron en las luchas internas en el Sur de Libia. Y durante estas últimas semanas los edificios del Gobierno – incluidos los locales asignados al primer ministro- fueron bombardeados por los «rebeldes» que reclamaban el pago en efectivo de sus servicios. 1.4 billones de dólares han sida sido ya pagados, lo que demuestra que eran las fuerzas coloniales de la OTAN y no Gadafi quienes empleaban mercenarios- pero los pagos fueron interrumpidos el mes pasado debido a un nepotismo generalizado.
La corrupción tiende a hacerse endémica – 2,5 billones en ingresos petrolíferos destinados al Ministerio de Hacienda desaparecieron.
Ahora las riquezas libias están siendo saqueadas por las empresas petrolíferas y por un puñado de familias clasificadas en el panel de las nuevas élites libias, una marrullería neocolonial clásica. La inversión de estos recursos en las enormes infraestructuras como el gran río artificial (Great Manmade River) y el considerable aumento en el nivel de vida en los últimos 40 años (desde la toma del poder por Gadafi en 1969 la esperanza de vida aumentó de 51 a 77 años) parecen hacer parte de la historia antigua.


Debka, portal propagandístico del sionismo jázaro, abiertamente desnuda que Gran Bretaña abandonó a su anterior aliado Muamar el Gadafi con el fin de posicionar a las petroleras británicas en el nuevo orden energético de Libia impuesto por los bombardeos “humanitarios” de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.