La fábula del jugador de fútbol y otros cuentos de terror de Bahréin


Mónica G. Prieto
PeriodismoHumano

Sayed Mohamed Adnan era un niño mimado del deporte bahreiní. La estrella del fútbol local sólo daba alegrías a la población y a su régimen: en sus 79 partidos había marcado 13 goles para el equipo nacional, y en 2009 había sido declarado Futbolista Asiático del Año. Pero caer en desgracia en la dictadura de la dinastía Al Khalifa, en el poder desde 1783, es tan sencillo como pedir libertad. Adnan fue expulsado de su equipo tras ser acusado de organizar a los atletas contra el régimen en las manifestaciones de febrero. Cuando comenzaron a buscarle, decidió alejarse de su país para proteger a su familia. “No me da miedo que me detengan. Mi mujer y mi hijo son felices (aquí). Me siento seguro en Australia”.

Sayed Mohamed Adnan durante un partido (AP Photo)

En mayo, Adnan pasó de ser una estrella de fútbol a ser un refugiado. Aprovechó un viaje para visitar a sus familiares y decidió quedarse en Brisbane tras ser advertido de que las fuerzas de Seguridad le estaban buscando. Su padre fue detenido e interrogado sobre su paradero, su hermano escapó durante unos meses a Qatar. “Mis compañeros fueron torturados para decir que yo organicé la marcha, tal como le ocurrió a Ali Saeed”, explicó en declaraciones al diario libanés Al Akhbar, en referencia al portero del equipo nacional, obligado a confesar en público.

Sigue leyendo