La investigación periodística sobre la muerte en una cárcel de altísima seguridad de Ben Zygier, el «prisionero X» remonta el caso a la muerte hace dos años en Dubai de un dirigente de Hamas. El equipo del Mossad que lo ejecutó utilizó, entre otros, pasaportes australianos.
GARA | SYDNEY
El 19 de enero de 2010, un jefe militar del movimiento palestino islamista Hamas, Mahmud al-Mabhuh, murió en un hotel de Dubai a manos de un comando del Mossad formado por 26 agentes, que utilizaron pasaportes de varios países europeos y (al menos cuatro) de Australia.
En su edición del jueves, el diario kuwaití «Al Jarida» aseguraba que Ben Zygier, el judío australiano que fue hallado muerto colgado en una cárcel de altísima seguridad en Israel a finales de aquel año, era precisamente uno de ellos.
Según este diario, que se remite a fuentes diplomáticas occidentales, los servicios secretos israelíes capturaron a Zygier poco después de la ejecución del dirigente palestino y lo trasladaron a Israel, encerrándolo en el ala de alta seguridad de la prisión de Ayalon y presentando cargos contra él por «atentado grave contra la seguridad» del Estado sionista.
Por contra, la prensa australiana -que ha sido la que ha identificado al «prisionero X»-, asegura que fue detenido en febrero de 2010, justo después de que la Policía de Dubai, que comenzó una investigación escrutando las cámaras de seguridad del hotel, denunciara que los autores del atentado mortal utilizaron pasaportes occidentales.
Warren Reed, un antiguo agente de los servicios secretos australianos, señaló al diario «Sydney Morning Herald» que «es posible que (Zygier) estuviera dispuesto a ofrecer información (sobre la cuestión de los pasaportes) pero no le dejaran».


