Ernesto Wong Maestre
Barómetro Internacional* / Rebelión
Pudiera afirmarse que desde hace casi cuatro años, con la rebelión de los obispos africanos en el II Sínodo de Obispos para África, la crisis de las estructuras impuestas por el Estado Vaticano a la Iglesia Católica a nivel mundial saltó a una nueva fase que pudiera estar culminando ahora con la renuncia del Papa Benedicto XVI para abrir otra fase que deberá afrontar el próximo Papa y jefe del Estado de mayor riqueza per cápita del mundo.
La renuncia de Benedicto XVI o Joseph Aloisius Ratzinger más que una separación anormal y, para algunos, sorpresiva por ser el cuarto caso de la historia papal (1) de una renuncia al máximo poder eclesiástico, es una expresión particular de las insalvables contradicciones del mundo capitalista y del nuevo mundo socialista que brota de las entrañas de los pueblos, sean cristianos, animistas, musulmanes, budistas o taoístas.
Ya desde aquel II Sínodo de obispos africanos en octubre del 2009 que llamó mi atención y sobre el cual escribí un artículo, dando cuenta de lo que consideré una “rebelión de los obispos africanos”, avizoré que estábamos a las puertas de una nueva fase crítica de la Iglesia Católica y concluí afirmando que en ese inicial, “álgido y relevante debate en el II Sínodo de Obispos sobre África (…) pudiera preverse que se darán más fuertes debates, considerando, por un lado, las líneas dadas por Benedicto XVI, por otro, las contradicciones internas-externas sociales e institucionales, y por otro lado, las claras denuncias de obispos de países africanos influyentes”.
Uno de ellos, el arzobispo de Ouagodougoy en Burkina Faso, Philippe Ouedraogo, manifestó que África rechaza las prácticas “legalmente reconocidas en Occidente” y acusó a los medios de comunicación occidentales de intentar imponer el “pensamiento único” de Occidente.

mediante decretos del Gobierno, entre otras cosas, el imperio mediático del miembro de la P2, Silvio Berlusconi”, hoy en la riendas del gobierno italiano.