Ariel Millahüel
Sleepwalkings

Aleksey Navalny, Blogger y uno de los líderes de la oposición financiada por Estados Unidos en Rusia (RIA Novosti / Iliya Pitalev)
A pesar de que Estados Unidos siente la necesidad de interferir de alguna u otra manera sobre Rusia, los intentos que ha realizado hasta el día de la fecha han sido, al menos, de índole silenciosa, al verse desmantelados en el mismo instante en el que toman forman.
Es sabido que el modus operandi dentro de la nación dirigida por Vladimir Putin no puede ser el mismo que el utilizado, por ejemplo, en Siria o Libia, sino mucho más cuidadoso en sus maneras y desarrollo, por lo que las ONG’s respaldadas por el extranjero han entrado en juego, bajo la tutela de occidente (sobre todo EE.UU.) y comandadas por personajes bien entrenados (desde la época de Optor) en materia de movilizaciones sociales, que casi siempre terminan manchadas por la violencia y/o insurgencia de sus líderes.
Vladimir Putin no forma parte de las cartas preferidas de Barack Obama, y eso lo saben hasta los políticos más despistados en materia de relaciones internacionales. Enfrentados actualmente por la cuestión Siria , y en épocas anteriores por Libia o Georgia, entre otras, los ideales de ambas naciones, transmitidos por ambos representantes, no se encaminan a un acuerdo cercano,entonces las diferencias hacen que el Tío Sam actúe por izquierda e invente de la nada a cientos de ciudadanos molestos por la política anti-americana de la nación Rusa.
Actores
Otro ejemplo del intento por desestabilizar al gobierno del Kremlin ha ocurrido en el día de ayer (15 de diciembre) cuando se produjo una suerte de protesta espontánea en las calles de Moscú, por parte de cientos de personas cansadas de la monarquía de Vladimir Putin, o también llamados oposición, que no son más que intelectuales becados en Yale [1] o pupilos mimados por la embajada norteamericana en Rusia [2]




Uno podría estar tentado a considerar el papel del primer ministro ruso Putin en su artículo “Un nuevo proyecto de integración de Eurasia: El futuro en marcha “, que vió la luz del día en Izvestia, el 3 de octubre de 2011, como un programa presidencial someramente expuesto, pero en el escrutinio, parece ser sólo una parte de una visión más amplia. El artículo de opinión, por un momento encendió una controversia a gran escala dentro y fuera de Rusia, y puso de relieve el choque continuo de posiciones en el desarrollo global …